Alma de ceniza

Alma de Cenizas, caballero carbonizado que empuña su espada en espiral y encuentra el horno de la primera llama que cuida La Guardiana del Fuego.
Mi alma de ceniza son genes que vienen desde el nacimiento de la vida, rodaron por el borde de las rocas abisales, separaron y unieron mundos, agua salada en suspiros de bocas ilusionadas.


Nevado del Ruiz desde Manizales

Mi espíritu sustentado con cenizas volcánicas
salió del Ruiz, flotó en el aire, bajó suave.
Desde encima del tejado de mi casa
penetró por hendijas a buscarme,
a darme su substancia universal,
depositándola en el vientre de mi madre.

Mi ceniza encendida desde palabras viejas
descubre el alma entre las habitaciones,
lavada con la lluvia de pesares es abono,
es lejía que me limpia y es mi fuerza.

Emisión del cenizas desde el Nevado del Ruiz

Ceniza flotadora sobre pompas de jabón
allí se sostiene resbalosa y tiene brillo;
y si se ejerce fuerza en ella,
evita romperse, se transforma.

Cuando un niño la eleva,
es ceniza en su estado original,
busca el azul del cielo, la luz que le de brillo.

Parque Natural los Nevados. Tolima, Quindio, Santa Isabel, El Ruiz. Vista sur a norte. Cordillera Central Colombia.

Mi ceniza es hermana del viento del nevado,
brotó disparada con ráfaga y temblores,
en busca de rayos y tormentas,
fraguada entre calores del magma de la tierra,
allá regresará errante tras el viento,
y no será al morirme porque no muere el agua,
es eterna con lava de volcanes en la piedra,
que se transformará en mil tiempos,
en edades distintas que no cuentan los relojes.

Luces de ceniza vista desde Pereira

Mi ceniza es la luz, me hace soñar con ella,
desde la refulgencia del centro de la tierra,
eludió la oscuridad, salió a brillar encima de las hojas,
a dar el sustento de la vida, errante con canciones,
con vientos y tormenta, en la humedad engendra amor,
la arquitectura viva que me edifica y fragua mi cemento.

Retorno en una noche de septiembre

Mi palabra busca los relámpagos desde la antigüedad del libro. Sigue caminos y llega a la ciudad después de la lluvia, persigue a los noctámbulos y acaricia la piel de las mujeres y los niños.
Mi palabra escucha el recuerdo del anciano y comparte asombros puros, a veces combate sin cerrar los ojos como una espada alerta y persigue los espacios bulliciosos del mercado.


1

Anochecí con ansiedad en la mirada

y jugué la vida en tela blanca,

a lado una amiga de cristal y su lado de tensiones.

Tiré mi suerte, perdí el abrigo de delirios,

malgasté de su bolsillo el mundo que no quise,

salió con unas alas que jamás había usado,

brillaron sus anillos y sus ojos abiertos.

 2

 Malabareaba entre todas estas cosas,

guerreaba en carreteras con torbellino y ríos,

aviones y oficinas ocupadas por burócratas,

y sobre mí el poder capitalino,

su ralea aglutinada, las tensiones

malestares me acosaban,

señoríos de tierra, vacíos de polvo.

 3

Sin los amigos y uno no se encuentra,

sin la luz que complica la vida espiritual,

metarrelatos que cruzaron mis rejas de la luz,

la llamas inextinguibles me acorralaron,

me desprendí de todos ellos entre la luz nocturna,

sopla brisa, silencio, lluvia, luces en el camino.

 4

Liberado del pensamiento malo,

colgué trabajos y todas estas piedras

de cara el muro me acogía a vivir con poca plata,

a sumar pormenores y gobernar las deudas,

auné palabras y tiempo en las conversaciones,

y llegaron los amigos cargados con su tiempo

también llegó el silencio que anuncia sus palabras.

  5

 Descifré lo que no es nada,

la idea de reinventarnos,

el nada es todo lo que es y me dejó empezar,

la hierba mala enmudecía, se marchitaba al paso,

me llamaban las infinitas cosas diminutas,

para mostrar que soy lo que son mis hechos,

a mitad de mi camino, la canción de la noche.

6

Me llamaban al espejo de las cosas ingenuas,

la tarde como imagen, el consuelo del color,

el silencio entre el miedo y la memoria,

entre la frondosidad mi árbol arraigado,

la noche que arrulla mi ciudad,

sus calles que persisten entre su movimiento,

ideales bajo sus nubes de oro y de miseria.

 7

Seguí el camino y me regresé a empezar,

sembré palabras, me llamaron los colores,

mi ser libre de sueños fulgurantes,

las palabras germinaron en el habla sencilla,

empieza a amanecer, oigo cantar, llegan los colibríes,

sabré si he de ser menos, átomos de mi sangre,

y espero no desmoronarme hasta la muerte.

Escenarios de vida loca

La síntesis entre el tiempo de Aristóteles y el de Newton es la joya del pensamiento de Einstein. Tiempos que se diluyen en la vida lenta de Marsella.


Bomberos

Pelicula cómica mexicana de 1952

Vivíamos junto al cuartel de los bomberos, cada noche el capitán Chepe supervisaba a su personal, en tiempo de cosecha cada noche era una fiesta. Para domesticar a los bebedores, programó un madrugón de entrenamiento con su primera máquina contraincendios, había muchos voluntarios a reemplazarlos, era un ejercicio para aprobar o sucumbir. Calmaban el guayabo con un rollo de manguera de ochenta metros para subirlo al hombro en tres minutos hacia la loma Milocheta, desenrollarlo y elevar el chorro a una altura comparable con las torres de la iglesia.

Café de Marsella

Aun adolescentes los Quiceno, armaron una palizada y montones de paja en la terraza de su casa, querían su propio incendio para hacerles la inocentada del año a los bomberos, las llamas se metieron en su misma casa y después del susto, Chepe Uribe con voz de capitán los hizo desfilar en calzoncillos con su manguera al hombro: —desenróllela y enróllela cien veces para que también aprendan a apagar incendios.

Renacuajos

Frente a mi casa fluía un caudal que bajaba de Milocheta, formaba un acuífero poblado de renacuajos que cogíamos para jugar con el agua de esa charca donde debía funcionar todo, lavaderos de ropa, bebedero de caballos asoleados y el baño de la policía a los borrachos.

Los niños Fernando y Martha querían ser pescadores y comieron renacuajos, consiguieron su diarrea con retortijones porque los renacuajos apostaban carreras para salir desde sus estómagos y mi abuelo los calmó con un purgante en efusión de manzanilla, menta y ajo macho.

Esa noche vivimos entre un sueño con renacuajos voladores que brotaban desde los ombligos de Marta y Fernando, nos apremiaban en una hilera infinita como píldoras de vida del doctor Ross y con esas cuentas infinitas de almanaque donde Mamá anotaba  todos los días cuando nos hacía tomarlas, tras ellas venía más sueño con renacuajos para contar, muchos ya con paticas traseras y volaban bajo el encielado, se regresaban por entre una hendija de la  puerta hacia su propia charca.

Pasé una noche entera haciendo estallar hojas de triquitraque para espantarlos y esperando ver salir un fantasma de  renacuajo.

Piracho

Fragmento de una obra de Guillegamba

En una esquina del acuífero vivía Piracho en una casa palafítica y destartalada que movía el viento, a esa morada mecedora entre el aire y el agua, se entraba por un tablón y ahí estaba él, buen conversador, nos entretenía  verlo remendar zapatos, pulir plantillas de cuero, colocar entre suelas y remontar botas mientras contaba las últimas aventuras  de Tarzán y Mandraque el Mago, había leído la guchinila o las tiras cómicas y aventuras del periódico El tiempo o La Patria del domingo, o comentaba una película Mexicana de El Santo, cuando aquel famoso luchador venció a la muerte en un combate inverosímil.

El Santo apresó a Ikú entre un manto de telarañas y nos mantuvo alelados con sus prolongaciones de ese cuento durante más de dos semanas, por esos días se prolongaron todos los sufrimientos de los desahuciados, moribundos con estertores infinitos, abaleados que caían y se vaciaban desangrados, pero estaban suspendidos en un túnel largo, su sangre manaba en hilos diminutos y se estiraba en un tiempo incapaz de trasladarlos a su final de sepulcro.

Piracho sudaba al entretenernos con su narrativa inverosímil, más allá de la película, su trabajo suspendido entre un espacio de embudo con tonos atrayentes de voces, llenaban el cuarto del taller, llegaban más oyentes y los soportes palafíticos de su rancho querían ceder hacia una tragedia que se resistía con aquellos momentos de suspenso, cuando su voz se adelgazaba en lapsos largos, sus palabras lo alivianaban todo, detenían a todos los relojes y Marsella se aleleba entre el marasmo de sus humos de cigarrillo hasta las dos de la tarde de aquel domingo, cuando, Piracho le ordenó al Santo liberar a la muerte, y tras  ese desenlace, se prendió otro cigarrillo Pielroja y con su humareda en remolino retornaron los finales de la vida detenida que nos espantó a todos:-Estos guevones no compran ni una empanada.

El malpensante

Desde un aforismo escrito por Gesualdo Bufalino en su libro, nació el nombre de una buena publicación “el malpensante”


Cada mes siento ansiedades, espero aquel dia para leer el malpensante, publicación colombiana con 23 años de circulación, fundada y dirigida por Andrés Hoyos Restrepo.

La obra del pintor mexicano José Luis Cuevas y las millonarias colecciones de los traquetos colombianos podrían haberse cruzado en un punto todavía incierto. el malpensante – artículo 3768/cuevas de la casa medina.

En el malpensante – mayo de 2017

El circo gastronómico

En la edición de agosto 2019, El Malpensante . Lecturas paradójicas, Liza avend (Estados Unidos) escritora y periodista, desde un artículo en el malpensante, cuyo original fue publicado en la séptima edición de la revista sueca Fool, me llevó a un mundo de fogones y tendencias que desconozco, analiza cómo los chefs pasaron de cocinar platillos a preparar discursos y otras maneras de salir de las cocinas y ser caras conocidas en Instagram. Leela es delicioso.

“El OAD (lista basada en votos) es particularmente irritante, para algunos chefs. Varios agradecen la atención y los premios que otorga, y son felices participando en las cenas organizadas durante los fines de semana de la premiación. Otros son más críticos: miran con recelo que sus jurados diletantes presuman de su afiliación a la lista para obtener acceso a los restaurantes o a un trato preferencial que de otro modo no podrían disfrutar.

VAR vigilar y castigar

Harlold Muñoz, caleño, Premio Nuevas Voces Emecé Idartes con su novela Nadie grita tu nombre, nos deja desde los temas que obsesionan a su novia, un texto sobre esa novedad que ha implementado la FIFA.

“Con el VAR, que en teoría limpia el fútbol de jugadas dudosas, se pierde un espacio gris del que los equipos pequeños solían sacar provecho”.

Tomada en el malpensante – agosto 2019

Cuando leo el malpensante, así como ellos lo escriben, me imagino como el barrendero en su escenario de trabajo para tener el privilegio de escuchar cuando planifican la publicación de cada mes, siempre tienen escritores calificados y esas voces nuevas que impulsan y nos llegan con asuntos de ese mundo distinto que los lectores tradicionales no alcanzamos a vivir.

Casarse con el verdugo

Quizá porque estamos pasmados en esa vida donde: El dijo pié, bota, orden, ciudad, puño, caminos cuchillo. Y ella dijo: agua, noche, sauce, cabello de soga, vientre de tierra, caverna, carne, moryaja, abierta, sangre. Ambos mantuvieron sus promesas. Lo escribe con otras escenas Margarita Atwood en su artículo.

Porque el verdugo no es tan mal tipo. Después va a la nevera y limpia las sobras, aunque no seca lo que derrama por accidente. Solo quiere cosas sencillas; una silla, alguien que le quite los zapatos, alguien que le observe mientras habla, con admiración y miedo, con gratitud si se puede……. Margaret (Otawa 1939) es miembro honorario de la Academia Norteamericana de las Artes y las Ciencias. Es malpensante porque ha escrito cosas en multiples publicaciones: “El cuento de la criada”, “La semilla de la bruja”

Las mujeres que luchan se encuentran

Tomado de el malpensante – agosto 2019

No tengo claro el motivo por el cual un hombre cisgénero, propietario de la misma sexualidad con la que nació; heteronormativo, que piensa que hablar de hombres y mujeres no debe causar indignación moral; binario, sea lo que sea; blanco, y que tiene como profesión explicar cosas, digo, no tengo claro por qué a un man así lo invitan a presentar el libro de la feminista Catalina Ruiz Navarro Las mujeres que luchan se encuentran. Asi comienza este interesante texto en el malpensante.

La independencia no tiene precio, pero tiene un costo

Mi Invitacion es suscribirse a el malpensante

Como lector de el malpensante uno de los mejores regalos que me ha dado la vida a través de mi hermano Carlos Gamba, tengo varias publicaciones de la colección UN LIBRO POR CENTAVOS, iniciativa del departamento de Extensión Cultural de la Universidad Externado de Colombia. Cada mes nos llega con el malpensante una nueva publicacion de esta colección.

Toda Ella

Ruidos sin luz. Muchas mujeres han estado relegadas, la sombra de los muebles las oculta, marginadas y sometidas, caminan en la lluvia, la humanidad que las representa esta perdida y en estos años asoma una esperanza, quizá el tiempo tenga un segundo infinito para deshacerlo todo.


Desnuda

Resting Girl (Louise O’Murphy) *oil on canvas *59.5 x 73.5 cm *signed b.r.: F. Boucher / 1751

Tiritaba, transpiraba,

Inspiraba, extasiaba, turbaba.

Magníficat.

The Magnificat – Cristopher Santer – Pinterest de Martha Judith OD

Soñaba, deseaba, unía,

engendraba, acariciaba, cantaba, tejía.

Natural

Hilando la tejedora – Diego Rivera – Arte moderno impresionista – http://www.bonhams.com/auctions/24046/lot/48/

Razona, Juguetea, crea,

anima, reserva, indaga.

Transparente

Escultura de la virgen María en velo, realizada en mármol de Carrara. Guiovanni Strazza – a mediados del siglo XIX – Muchos la creen uno de los símbolos de Italia

Olvida, gana, incita,

Organiza, obtiene, bebe, goza.

Vigilante

Muchacha en la ventana – Slvador Dali – España 1925. La hermana del artista mira al mar envuelta en suspiros de sal

Adivina, verifica, avisa,

resiste, critica, fortalece, controla.

Triste

Olga pensativa – Picasso – Detalle museo Picasso de París

Miraba, oía, olía, gemía,

conquistaba, regía,  amaba.

Silenciosa

Autorretrato en Buhatti Verde, Támara de Lempicka – 1925

Zanganeaba, retornaba, ennoblecía,

correspondía, avanzaba, meditaba.

Bella

Rostro de Venus – El nacimiento de Venus – Sandro de Botticelli 1485 – Rostro de Simonetta Cattaneo, su musa y amor eterno.

Conecta, paraliza, mitifica,

retiene, ilusiona, levanta, anima.

Terrena

Alfarera de Oxaca – 1983 – Óleo sobre tela – Raul Anguiano

Existe, vuela, comunica,

percibe, orienta, alimenta, perdona.

Vital

Frida Kahlo – Imagen de archivo de la Fundación Frida Khalo. Su propósito es impulsar a las mujeres a aceptar su propia belleza única.

Nació, creció, amó, sufrió,

procreó, erigió, educó, murió.

El Forastero de Marsella

Años duros en mi calle que salía a Chinchiná o al cementerio con cantinas el final. En la mesa al lado de la mata de sábila los chusmeros conversaban la lista de quienes extorsionaban y la cuenta de sus balas, distinguíamos un bar como La última lágrima, la cuota inicial del duelo.


Lunes-  Febrero 9 del año 1964.

Alirio cerró el último año de estudio, el pueblo no ofrecía más, billares, vagancia y jornalear en cafetéales de tiempos de crisis. Indio inteligente y mayor de su familia en Marsella. Paisanos con piel más blanca le apodaron Buche Mema, habitaron esa esquina de La Rioja.

Dejado por su novia, aún escribía cartas de amor ebrio de aguardiente en la cantina de “Centavo Menos”. No es grato para un meme indio amar a la reina del colegio, hija del panadero mayor, blanco y esposo de una presumida en la calle principal que quiere para ella un hacendado.

Cansado de jornalero recolector de café, imagina una calle nueva, le resuena el conjuro de sus noches con música de emisoras de Manizales y decide marcharse allá.

Forastero

Martes 10.  

El muchacho habla con Caifás, el parroquiano era una mano de luz y construía escaleras del infierno al cielo, siempre de corbata, vestido a rayas en paño del que llamaban pelo de burro, amigo del jefe político regional. Le llena un formato para al senador porque existe un trabajo en la Gobernación de Caldas.

Miércoles 11.

Caifás con aliento a canela y tufo de rones. Viajan a Pereira, el senador solicita al gobernador un puesto para un prometedor joven de Marsella, que ya tiene cuatro de bachillerato y esto lo capacita como ayudante en la oficina de rentas. El tiempo se desliza a su favor.

Miércoles 12.  Octavio Castaño, maneja sus manos con flores de braille de un olor remoto y frio, es el telegrafista de Marsella y descifra un mensaje. La secretaría de hacienda pública de Caldas notifica el nombramiento del joven Alirio como secretario auxiliar de la Oficina del Estanco de Rentas de Caldas en el municipio de La Dorada. Caifás recibe el mensaje y se ofrece a acompañarlo para sus vueltas de posesión del cargo.

El día oscurece al otro lado del espejo y hacia este un joven se revuelca en ansiedades, cambio de vida y dejará a su amada.

Jueves 13.  

Nunca había visto las barandas del puente en el rio San Francisco, el  carriol se detiene y orinan sobre el otro orín, tortas con chocolate en la parada de Chinchiná, orinan de nuevo al lado de un limonero y levantan un humo con ceniza del nevado del Ruiz, se sacuden el polvo del viaje y continúan.

En Manizales, Caifás lo presenta con el telegrama de nombramiento, recibe copia de la resolución y le hacen los exámenes médicos de rigor. El hombre lo orienta: —agite esas manos de esquimal, pele la vena mijo, extienda la izquierda a la enfermera para que le expida el certificado de sanidad. No se frunza que eso no duele y  usté es un macho—, y otro paso. —Joven, a Usted ya lo han pringado con alguna venérea las muchachas de la cantina de Trina, ¿allá donde Usted se amaña tanto?… —No Don Benjamín—  

—Entonces sacúdalo y orine en este frasquito para  que le certifiquen su buen estado. -Y,  ¿en su casa hay tuberculosos? …- -¿Qué no?   Pues mejor, se me calma el desasosiego y me alivia de preocupaciones porque de eso murió su tío Zacarías. Entonces debemos arrimar al Hospital Universitario las dos de la tarde para la radiografía de sus pulmones— Vuelta y más diligencias hasta el anochecer. Chorrea musgo en los muros fríos de Manizales.

Jean Philippe Artur Dubufett – Los Tiempos y lugares -1979

Viernes 14.

El joven Alirio madruga y quiere hablar en lengua de pájaros, comparte un café con don Benjamín Cano, el Caifás, al lado de una mesa de billar en el Café de Uldarico Peláez. Taque – taque, madrugaron billaristas. El zapatero don Blas lleva quince carambolas a Omar Vélez,  conductor de la volqueta del municipio, hablan esa lengua de picotedores,  tas y tas, le borra de una tacada y le hace gestos de emplumado, los vagos del madrugón gritan su entusiasmo y comparten su primera copa de aguardiente amarillo de Manzanares.

Don Benjamín. —vea mijo, no mire a esos pajarracos. Por ayudarlo a colocar me debe 150 pesos,  por el día y la asesoría en las vueltas del cargo son otros 30 pesos, como usted está muy mal de plata mijo, le voy a prestar otros 60 pesos. Eso ya lo hablé con su mamá. Total, Usted sabe cuánto me debe. Cada mes en el día del pago nos vemos en Manizales me abona a esa plata en cuatro cuotas. Taque, taque, toque, caramboleada y gritos.

¿Usted sabe cuánto se va a ganar?… ¿Que no?…  Ya no te atrapará la pobreza si te manejas bien, pues el pago es de seiscientos veinte pesos al mes y le pagan cada quince días. Usted se gastará en comida y alojamiento ciento cincuenta pesos, me paga, le ayuda a su mamá para el mercado de su familia y le queda para que compre ropa. Y lea, estudie, ayúdese, no tome tanto trago, no ande con esas putas de allá que son hijas de antros de mala muerte. Hable con el Padre Betancur, es un gran liberal de Riosucio, dígale que yo lo recomiendo, o mejor yo le mando un telegrama y lo anuncio.

Tres días más. Cierra la puerta. El joven Alirio viaja a Manizales para madrugarse a La Dorada en el primer bus de escalera, saldrá a las cuatro de la mañana en un viaje de catorce horas. Aspira a posesionarse en el cargo en el mismo día para comenzar bien la segunda quincena de febrero y la primera de su sueldo. La madre: —Irá y vendrá por lejanías, algún día estará acá de nuevo—. 

Días y meses y años.

Deudas saldadas. Con su ayuda, la familia de Alirio se traslada a Manizales para  oportunidades educativas y de trabajo a sus cinco hermanas. Lo han nombrado jefe de Oficina de Rentas municipio de Pensilvania, responsable de la venta y recaudo del impuesto de rentas por aguardiente, licores y tabaco, pagador de los maestros, inspectores de policía y empleados del departamento acantonados allá. Sin espíritu ebrio, con baladas y tangos hace vida social en el bar de la equina y se lee Los Tres Mosqueteros.  

Seis años más.

Es domingo de ramos en Marsella, un hombre cachaco y con gafas oscuras con pinta de forastero devoto, compra una rama de palma de cera para agitarla al paso de la imagen de Jesucristo en la procesión, está alojado en el Hotel Hispano, cuyo dueño es un veterano de la guerra con el Perú, a quien apodan Ministro. Sacude su ropa de paño y en la calle le pregunta al policía Duque, personaje de familia reconocida, uno de esos guardias viejos y con años de pueblo en pueblo. Cerca a jubilarse.

—Señor Agente. Por favor oriénteme, Usted sabe por dónde queda la salida para Chinchiná.

—Cómo asi señor. Lo mira con cierta sorna, ¿Usted no la sabe?… Yo creería que sí.

Eso queda por allá en la última esquina de calle de La Rioja, allá donde vivía “Buche Mema” el otro día. 

Grandioso Maitre de los Foratero – Jean Philippe Artur Dubufett – Exihibida con gran controversia en 1946 –

La gallina Josefina

Nuestra relación con los animales desnuda la conducta humana. Siento viento de aleteos y el sonido de la vida


Las paredes escuchan la intimidad, gravan tradiciones en regiones de mi experiencia vital, a veces las mueve el viento como aguja de victrola, en las voces confluyen migraciones europeas, africanas, raíces indígenas, modeladas entre creencias y tradición judeocristiana. Intento percibirlas diferente a como he sentido y me develan asuntos sombríos.

Gallina portahuevos – Cerámica ecuatoriana pintada a mano. Pin de Lupita Salavatierra en Pinterest

En el comportamiento humano vivimos prácticas que serían inadmisibles con los valores y la cultura actual; sin embargo, en la vida normal persisten conductas enraizadas en costumbres que incuban discriminaciones, injusticias, venganzas, violencia y corrupción. He caminado las calles de noche con oídos que descubran sus sonidos.

Nuestra relación con los animales desnuda la conducta humana.

Don Gerardo veía pasar a Manuela y afirmó con labia socarrona, – ¡más puta que las gallinas!… En la intimidad del silencio en la Calle de La Rioja en Marsella, las paredes susurraban aquella afirmación sobre mujeres más putas que las gallinas, desde mis días en la niñez me llamaban, entendí la primera vez que escuché eso y quedé sin explicaciones, ayer Melania Belmonte, me recordó este asunto que dice escribirlo para una minoría.

El hombre que nombraba a las mujeres como gallinas se creía un gallo y las violaba. Era un gallo violador. Melania —Por qué eso, ¿eran putas las gallinas?… Y me miraba. —Quizá esa extrañeza venía motivada por el hecho de que mis abuelos tenían gallinas y, de pequeña, el gallinero era uno de mis lugares favoritos. De hecho, había un par de gallinas a las que consideraba amigas personales, cuando me veían se acercaban corriendo, comían de mi mano y se dejaban acariciar pacientemente.

Gallina portahuevos – arte talabera de origen meexicano. Pin en pinterest de Angeles Magenta

Recordé a Tigo, la gallina de mi casa que nos respondía con su lenguaje corporal, gestos y signos que la abuela nos enseñaba a comprender.

Tigo entendía las conversaciones, jamás la quisimos matar para el sancocho porque era la mimada de la casa, hasta cuando el profesor Gerardo invitó a seis alumnos a un paseo y les decía, no lleven fiambre que el desafío es aprender rebuscarnos sin tener que llevar nada. Ellos se robaron nuestra gallina, la despescuezaron y se almorzaron los mejores sentimientos que unían nuestra familia con la naturaleza, solo para dar lecciones que es lícito robar sin pensar más allá.

https://belmontearte.wordpress.com/2018/07/05/mas-puta-que-las-gallinas/ Melania Belmonte es productora asociada de cine y cofundadora de Cineart

El señor Arturo Calle lo crio su abuela y comenzó a pensar como empresario con sus catorce gallinas y un gallo, vendía los huevos y ahorraba, acumuló su capital semilla para iniciar su taller como sastre del pueblo, es un gran empresario con muchos almacenes.

En los consejos de su palabra entendí a sus gallinas como un negocio que las mujeres emplean para enseñarnos a no pensar como si fuéramos pobres. De grano en grano y de huevo en huevo….

¿Acaso algún día estas aves merecerán la paz?   

Los humanos las criamos para sacrificarlas con su temblor irrepetible que solo reconocen los vientos y quienes saben descifrar el miedo.

Este éxito de Victor Manuel Porras, ganó el primer lugar en el festival de música -1963- fue éxito en la música pop para varios grupos latinoamericanos durante varias décadas.

Recuerdo aquel poema de Alejandro Velásquez León, maestro y poeta de Santa Rosa de Cabal “Los pájaros a través de las ventanas, nunca se detienen a contemplar al hombre que los mira”

La luz de la Zarza y un liguero

Mi mente enciende el fuego de todos los cariños, arde como la luz de los abuelos desde una zarza mediterránea que me ilumina cuando escribo, su fuego me viene del espacio y el tiempo donde viven mis hermanos, ellos nunca se mueven de mi lado, el árbol de la infancia sostendrá siempre sus hojas para que jamás, ni aún desde la muerte, dejemos de ser niños.


Diego, hermano mío.

Llegué retarde a tu cumpleaños con el cariño de siempre. En días de nuestra infancia en Marsella, el cielo se enredaba entre florestas de cafetales, acacias y guayacanes, sus ramas tragaluces alargan la noche, cambiaron el color de tu cumpleaños, tu fecha también se atoró en el chamizo que nos rompía los pantalones cuando trepábamos al naranjo del patio. Y tus días de ahora en Las Canarias son buena señal, los vientos anuncian buenos años, tus hijos bellos, Ani hermosa, y las sombras de otros días se trastearon en tu escenario como un vacío de cosas malas.

Armando (Andrés Pajares) es notario, en alianza con Alicia Cazorla (Adriana Vega) busca un tesoro escondido en la mansión de su difunto tío Marcelo (Antonio Ozores). Juntos hacen frente a espíritus, fantasmas salidas, hombres lobo gays, gigantones, que entienden todo al revés y moños postizos que se caen en la sopa…

El liguero y yo

Hoy también recordé lo del liguero. La idea nos vino de Esthela Oé, amiga de ideas traviesas, nos hacía vivir de otra manera.

El día de Cuaresma nos dijo:  – ¿tu mamá tiene liguero?

Claro que sí, en la barriga de la máquina de coser mantenía un par refundido. Ahí estaba el desafío de Esthela, me dijo: – ¿quieres sentirte distinto’… ponte un liguero. Yo no quería verme como Memo Salazar, el primo se había quedado sin regalo del niño dios y esculcó entre la escarcela de mi tía Ethelvina, encontró su liguero nuevo de tiras rojas y sus medias de nailon, se chantó todo eso y desfiló como la loca Margarita por el corredor de la casa y salió a celebrar esa novedad en el vecindario.

Esthela tan convincente, me entregó las bragas rosadas de Ethelvina y acomodó el liguero, ella había untado crema en mis piernas, pintó mis uñas y me amoldó entre su faldita corta de florecitas. Y decía: -usemos un juego de mujeres. Seamos algo masculino y algo femenino. Ahora piensa que eres la dama de las Camelias y camina elegante por la Calle Real y desfila como las prostitutas que van a la Calle del Morro.

Como me resistía, me hizo desnudar y me seducía hasta envolverme con sus palabras: -Me gustas porque eres loca, ¡ponte el liguero! ponte estas medias veladas y encima el vestidito más corto que tiene Aleyda y salí a la calle de manera normal. Verás que te sientes seguro. Piensa que eres otra, así como la Giselle.

Y fue tal cual, lo hice como me dijo Esthela. Sentía una experiencia rara. Ella me había maquillado y sentía miradas de mujer y de hombres que desvestían.

El desfile comenzó a complicarse. El domingo las medias sin problema, unas de nylon normales hasta mitad del muslo. El viernes.  Desde la cintura del liguero caían cuatro banditas que agarraron el encaje de las medias y me jalaban los pelitos de abajo. Ya en la Calle Real, se me resbalaban unos botoncitos metidos en las hebillas, aunque seguros, me rozaban un lunar y picaban, duré media hora para sentirme mejor. Y el vestido corto se levantó con el viento y la incomodidad.

Yo normalmente usé pantalones de campana porque disimulaban muy bien mis pies torcidos, fueron idea de mi abuela Carmen para disimular mis pies chapinos. En los primeros años eran tan torcidos que de lejos la gente nos sabía si yo iba o venía; sin embargo, ella me enseñó a caminar sobre las tablas de la casa como si fuese un desfile de pasarela, mejoré aquel paso cojo y me regaló zapatos ortopédicos. Me sentía un varón normal y mis defectos eran lo más natural de mí.

Ese día del liguero pensé en todo eso. Esthela ¿Y si se me nota? ¿Y si se dan cuenta que soy hombre y además que soy chapino?  ¿Y si viene el viento? ¿Y si me olvido y me agacho? Yo sin cola de mujer.

Sentir ese liguero debajo me hacía sentir raro. Me indisponía. Sentía vergüenza, recelo y risa nerviosa que no podía controlar. Y Esthela. -Bailá frente al espejo.

Ella me trató así y mi abuela le celebraba, así hasta cuando no me sentí como las putas de la Calle del Morro ¡En serio! No sé… era fuerte esa experiencia. Saber que salí y pude caminar en la calle real sin el temor de ser un varoncito con prendas de mujer y todo eso para hacerme olvidar mis pies chapinos, mi caminado de pati torcido. aprendí a sentirme elegante.

Caminé despacito y sonriente. No era risa de vergüenza o de sentirme ridículo. Aprendía a actuar y Esthela me animaba con mi abuela Carmen.

MONSIGNOR. Diego Velázquez. Pietro Martire Neri. Portrait of Monsignor Cristoforo Segni (d.1661) Maggiordomo to pope Innocent X

Ahora soy un hombre mayor y recuerdo aquel sermón de Monseñor Chucho María Estrada cuando se refirió a mi persona como un ser infernal, pero Esthela me habló después de aquella misa del domingo. Decía que me veían como una señorita metida en el cuerpo de un actor de teatro en otra ciudad y otro tiempo.

Mi abuelo se reía del sermón de Monseñor. Me puso la mano en el hombro y me dijo. Lo has hecho bien, Esthela te desafió a obrar como un ser distinto, lo hiciste y actuaste sin dejar de ser tu mismo.

Por eso jamás olvido la llama de la Zarza que arde desde todos los tiempos con luces del Mar Mediterráneo desde donde llegaron mis antepasados.

Profanos gatos y dioses

El 8 de agosto, 29 de octubre, o 20 de febrero, celebramos el día internacional del gato. Jornada para quien reconoce y defiende sus derechos a estos felinos y no el desprecio, el fastidio, abandono y maltrato que sufren de algunos. ¿Cómo nacieron estas celebraciones? Las respuestas están ahí en la web.


Bastet – Diosa egipsia

Gatúbela madrugó a engatusarme con muestras de admiración y simpatía. He leído tus cosas, decía.  He visto tus dibujos.  Corrí hecho un gato tras ella a hacer el oso y mirar mi mundo de otra manera.

Del album Desafiando la gravedad, lanzado en 2009 – imagen erótica y desafiante.

Me llevó a su mundo gatuno, vimos egipcios antiguos con sus gatos, sus seres divinos y hasta a su diosa Bastet, Bast con cabeza de gata. Gatúbela estaba orgullosa, y también enojada porque al despertar encontramos  un gato muerto, ahí tirado en el andén en calle pereirana. Mirá este tiempo, estamos jodidos me dijo, no amamos, ¡vamos a enterrarlo! Y me habló de la ciudad de Bubastis, otra vez Egipto antiguo, donde hallaron un cementerio con gatos momificados.

En mi cuadra se incendió una tipografía hace tres noches, una amiga Gatuna había auxiliado a un gato, se salvó cuando saltó a otra azotea, el pobre ahí,   encerrado y los bomberos creyeron que traía mala suerte. Y Gatúbela me narró desde su historia de Herodoto, los egipcios en un hecho como este, lo primero era salvar a los gatos, luego lo que se pudiera. Si alguien mataba a uno de ellos, era condenado a muerte.

Me gusto esta Gatúbela historiadora, me llevó a sus noches y leyendas de la Edad Media: mírame aquí tan incógnita, sola, ni una gata más en esta calle, ya no me vinculan con brujos, ni con hechiceros, a los gatos nos tenían miedo. Quisiera ir con ella a la  tierra de los celtas, retroceder tiempo en siglos para entrar por sus ojos gatunos que son puerta al reino de las hadas.

Estóicos misteriosos y silenciosos, decía Gatúbela, los gatos portamos simbolismos desde los antiguos Celtas, porque la personalidad gatuna se adapta bien al papel de celador de los secretos eternos y fascinantes del otro lado, ese mundo secreto que encuentra acomodo en la mitología. Los gatos Celtas eran la representación del mal y desde allá tantos agueros.

Es un hermoso cortometraje animado hecho en Portugal en 1995 dirigido por Pedro Serrazina y narrado por Joaquín de Almeida. En la antigua Roma el gato estaba consagrado a Diana, la diosa de la luna, se le estimaba como guardían de los hogares y símbolo de bondad y hospitalidad

Le conté a Gatúbela lo que me dijo un carnicero  en la fonda de Tres Puertas, un sitio de parada en la vía entre Manizales y Mariquita, es el cruce hacia Manzanares y Pensilvania, desde el paso del Nevado del Ruiz, ladera oriental y más abajo del poblado de Padua, donde nació el poeta William Ospina. Él creía que si alguien ahogaba a un gato, el sujeto sería desgraciado durante siete años; dizque en Fresno, a un paisano cuya suegra causó sufrimientos a su gata, se le apareció un gato semejante a ella en el altar antes del matrimonio y ese sujeto rompió el compromiso, dejó a la novia vestida porque sería una unión desdichada que marcaba esperanzas nada buenas.

ODA AL GATO

Pablo Neruda

Los animales fueron imperfectos,
largos de cola, tristes de cabeza.
Poco a poco se fueron componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato, sólo el gato
apareció completo y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.

No hay unidad como él,
no tienen la luna ni la flor
tal contextura: es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola ranura
para echar las monedas de la noche.

Oh pequeño emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo de las tejas eróticas,
el viento del amor en la intemperie
reclamas cuando pasas
y posas cuatro pies delicados
en el suelo, oliendo,
desconfiando de todo lo terrestre,
porque todo es inmundo
para el inmaculado pie del gato.

Oh fiera independiente de la casa, arrogante
vestigio de la noche, perezoso, gimnástico
y ajeno, profundísimo gato,
policía secreta de las habitaciones,
insignia de un desaparecido terciopelo,
seguramente no hay enigma
en tu manera, tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

Cantos desde Apía

No echábamos la culpa a las piedras por la violencia, la gente cantaba con el maestro Carlos Fernando y las cenizas volaron transformadas en notas musicales.


Canto al maestro Carlos Fernando

Caminaba fijo
agarraba mil estrellas
aprendía.
Desbarató el piano de Alirio.
¡Juuu juu! risa
¡Glu gluglú¡ sonaba el agua
¡Dan Tas, tis! ¡Croch!
tambores antillanos
Sss, ssss, misss, viento
flauta traversa
tu tu ara tiiiieé
la corneta
clape, clish, tom, tom
pentagrama con trombones.

Procesión antigua en Apía


Cantó, atacó, exploró,
pulsó cada clavija.
Todo a tiempo,
detrás caen notas y saxofón,
Calor, sonido, lluvia.
Sudores del sábado santo.

Maestro Carlos Fernando López Naranjo

Cadenciosas pulsaciones solares cada tarde,
cric, crac, croc. croaciones de ranas,
silencio mojado,
pisadas de antiguos,
toc, toc, toc, cantos de pájaros,
en camino, fri, frufrú de túnel,
clarinete y fagot,
viento y tiempo al Tatamá
montaña que lamenta a Tucarma
el gran guerrero indio.

Cerro de Tatamá – visto desde Apía

Co, co, co, con la gallina
remolineaba un sonido esencial de ocarina,
su soplido deslizado en eufonías viajaba con él,

Arrulló ramas,
acarició pieles de mujeres peligrosas,
les sacó sus amores a orearlos con la música,
que ha escapado por huequitos de universo y chirimía.

Es maestro que arma coros y orienta a los niños,
cada nota suya rueda por los techos,
agita poblaciones,
salta, pica y sacude,
saca al bandido y trasfigura su fusil por clarinete,
y el cura transforma su sermón atormentado.

Es un Jaguar antiguo que cambió el olor a sangre
por emanaciones de sonidos entre un cráneo de pájaro.

El tatameño – Bambuco del maestro Carlos Fernando López Naranjo

¡Vibra la musicalidad de Apía!..
da vueltas en el mundo
silencia ruidos de motores con flautín y margarita
buganvilias con tambores sin estallido de granadas
traspasa las ráfagas sucias de los violentos
aplaca las penas de los desventurados
pone a cantar cada vereda con su luz en la quebrada
doma la furia de los terremotos con matraca
serena los huracanes con sonidos del viento
rozan talones donde está el miedo de los hombres
sonidos de laúdes acarician su tristeza.

Sus notas de flauta acicalan el pelo de las niñas,
y la fiesta del guerrero uniformado se transforma,
le sigue un desfile musical
disfraces y cantos de pájaros,
melodías de un universo telúrico,
renacen con plumas irisadas,
al cambio provincial incitado por su música
y el canto colectivo de los enamorados.

Impresionantes retratos muestran como se ve la belleza en todo el mundo

Originalmente publicado en SCOPIC IMPULSE:
? Katmandou, Népal. The Omo Valley, Ethiopia Khanom, Thailand Medellín, Colombia Little India, Singapore Maramures, Romania Havana, Cuba Otavalo, Ecuador Colombia San Francisco, Etats-unis Yango, Myanmar new-York, Etats-unis Rio de Janeiro, Brazil Cuenca, Ecuador Amazon Rainforest Ethiopia Chang Mai, Thailand Oxford, United Kingdom Rio de Janeiro, Brazil Riga, Latvia El…


MUJERES HERMOSAS
Las mujers están sentadas o caminan de un lado a otro;
unas son viejas, otras jóvenes,
Las mujeres jóvenes son hermosas – pero las mujeres viejas son más hermosas que las jóvenes.
Walt Whitman – poeta norteamericano, Hojas de hierba, pág 399, Editorial Novarro, Edición noviembre 1999

SCOPIC IMPULSE

original_1491442504201_pt30jr61kadybtgtx1or Katmandou, Népal.

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere111 The Omo Valley, Ethiopia

22 Khanom, Thailand

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women-portraits-atlas-of-beauty-mihaela-noroc-4 Little India, Singapore

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere16__880 Maramures, Romania

different-countries-women-portrait-photography-michaela-noroc-havana-cuba Havana, Cuba

women-portraits-atlas-of-beauty-mihaela-noroc-noroc-8 Otavalo, Ecuador

Andy-in-Medellin-Colombia-Mihaela-Noroc-Graine-de-Photographe1 Colombia

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere17__880 San Francisco, Etats-unis

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere18__880 Yango, Myanmar

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere7__880 new-York, Etats-unis

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere9__880 Rio de Janeiro, Brazil

Klara-in-Cuenca-Ecuador-Mihaela-Noroc-Graine-de-Photographe1.jpg Cuenca, Ecuador

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere14__880 Amazon Rainforest

kako-se-definira-ubavina-niz-svetot-115707 Ethiopia

women-portraits-atlas-of-beauty-mihaela-noroc-noroc-5 Chang Mai, Thailand

women-portraits-atlas-of-beauty-mihaela-noroc-3Oxford, United Kingdom

377105-900-1452587844-19337360-900-1452536596-1-16Rio de Janeiro, Brazil

different-countries-women-portrait-photography-michaela-noroc-3-riga-latvia Riga, Latvia

women-portraits-atlas-of-beauty-mihaela-noroc-noroc-13 El Paico, Chili

different-countries-women-portrait-photography-michaela-noroc-15-tibet-china Tibetan Plateau, China

women-portraits-atlas-of-beauty-mihaela-noroc-noroc-9 Mawlamyine, Myanmar

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere13__880 San Pedro de Atacama, Chile

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere15__880 Maori Marae, New Zealand

women-portraits-atlas-of-beauty-mihaela-noroc-2 Sydney, Australia

I-photographed-women-from-37-countries-to-show-that-beauty-is-everywhere8__880 Nasir al-Mulk, Iran

women-portraits-atlas-of-beauty-mihaela-noroc-noroc-10 Colca Valley, Peru

Stunning Portraits Show What Beauty Looks Like Around The world

More info: indiegogo.comFacebook | Instagram | Tumblr

Since 2013 photographer Mihaela Noroc has traveled the world with her backpack and camera taking photos of everyday women to showcase the diversity of beauty all around us. The Atlas of Beauty is a collection of her photographs celebrating women from all corners of the world, revealing that beauty is everywhere, and that it comes in many…

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La chica Marie es distinta

Algunos cuatrillones de épocas, algunos octillones de leguas cúbicas, no significan nada para la expansión infinita, ni la exasperan.
No son sino partes, todas las cosas no son sino una parte.
Walth Whitman – Canto a mi mismo -45-


Marie Joelle Giraud López – Ilustradora científica 2009

Mujeres y algo distinto

Brilla, flota, prepara mi fuerza,

enciende mi fuego, piel enardecida

sentidos de roce, chica adolescente.

A lado una cama de hojarasca fresca.

Hortensias celestes – Margarita Nohemi Bonilla Stremel – pintura al óleo

La encontré con hortensias del amor de abuela

petunias sembraba entre piedras

blancura, radiante, sutil su sonrisa.

Trajo del arroyo guijarros de canto rodado

dispuso una era, concibió un mundo acuoso

floresta que cargue humedad, rocío de tarde

nieblas de mañanas en la carretera

sueña con el mar, nubes en montaña

el agua marina de los trilobites

algas ancestrales, explosión del cámbrico

olas que golpean en los acantilados

caballitos de mar en arrecifes coralinos

y amores extraños extraviados de radiación adaptativa.

Seres del Cámbrico, cuando la vida evolutiva pasó de un nivel extremadamente primitivo a la creación del ramas animáles básicas

Un muchacho afanoso le pide un instante de amor en su cama

apenas lo mira, no está en ese gancho de los aparejos.

La vida está seca, la calle muy sucia, la gente aturdida

ella flota en sus olas de música, sin bulla, zombis con pegante.

Mensajes de redes sociales quieren enlazarla al mundo virtual.

La gente metida en su afán se olvida a sí misma, confunde a los suyos

ella no se pierde en palabras cortadas y signos ignotos

y prefiere el suelo, los pies embarrados, semillas que brotan

gorjeos, chillidos, susurro de voz de animales, colores que vuelan

cantos de los niños, risotadas burlonas de amigos.

Imagen de la actividad de Marie Joelle López – Coordinadora del Museo del Saber del riesgo. desastres – https://www.linkedin.com/in/marie-joelle-giraud-l%C3%B3pez-489243b1/?originalSubdomain=co

Su mente despacio distingue su vida y sus signos

vibra luna llena, polvo en tierra oscura, musgos de paredes

guitarras con voces destemplan violencia y temores.

Los libros antiguos sin palabra de piedra de predicadores

su mano mide mundo en ecuaciones y constelaciones.

Olor de la gente al trabajo entre móviles de madrugadores

somos tiempo de relojes, tecleo chateo y ella vibración sin calendario.

Dragon Winter – Obra abstracta de arte con luz digital

Tras los almanaques vocifera un político, timbra la registradora

fluyen bits de cuentas y frases que aplastan el tiempo y la vida.

Ella de rodillas, ajena en la arena, relajada entre flujos de gente

no gasta una lágrima al traje de moda y está bien vestida

enciende mi fuego, piel enardecida, sentidos de roce

chica adolescente que pasó a otros años, conoce la mente de locos

y traumas de las ejecutivas con cola de moda

y los diapasones que empujan sufrires de los endeudados.

Pink by Marie Joelle Giraud López on esotérico y místico – pinterest

https://mariejoellegiraudlopez.wordpress.com/

Su página tiene la función principal de promover la ilustración como un estilo de vida en donde personas de diferentes edades, profesiones y aficionados puedan encontrar un punto de convergencia para compartir aprendizajes en torno al arte y su aplicación en la vida cotidiana.

En Central Aguirre

En este poblado he visto al viejo Camelo cuando apaga los faroles de la calle y termina su trabajo, me concentro en ruidos de trenes que salían al puerto con azúcar, veo abajo un par de enamorados que saludan el amanecer sentados en la puerta del viejo animal de acero.


Viviana

Tengo la misma tristeza y él quería liberársele, los hechos salían mal y aquí quedaban ruinas del proyecto del azúcar en Aguirre donde la Company Town dividía a los pobladores entre ejecutivos y jornaleros, pensaba y pensaba, no tenía ideas nuevas, tampoco quería hacer nada.

Toda esa macacoa lo poseía cuando conoció a mi abuela Sara en el poblado de Central Aguirre. Ella se la quitó con su mirada. Yo ahora estoy solo, aquí mismo recorro esas calle y recuerdo.

Residente – Hijos del cañaveral

Él le dijo a mi padre cuando quiso saber su historia con mi abuela: ¿Cómo se conocieron? —La observé y la descubrí, barría la calle frente a una casa prefabricada que su familia compró en el Oeste de Estados Unidos—. Aún está ahí, en esa callecita de casas blancas de estilo campestre entre un paisaje de novelas y anuncios de películas, con salón de belleza, barbería, escuela, hotel  y un club náutico.

Casa en Central Aguirre – Salinas Puerto Rico

Las angustias de mi abuelo comenzaron a disgregarse frente al horizonte iluminado de este paraje aún oloroso a molienda de azúcar.  Yo también busco aquí perder la angustia con la bomba y plena de su folclor.

—La admiré desde el primer segundo. Me detuve. Me fijé en ella y me compenetró con esos ojos de miel. —  En esa calle siempre acompasa el ritmo de ciertos momentos de la tarde, un vientecillo con un movimiento de tres claves resuena en los alambrados como el toque de una bordonúa cuando vibra; esa guitarrilla puertorriqueña, ese mismo ritmo vital de bajo, como el lloriqueo o el gemido, sonaba cuando él miró acariciante su cabellera larga trigueña peinada de raya al lado, la miró a sus sandalias y notó bailar levemente sus pies y piernas y lo incluyó en ese ritmo.

Cuatro, tiple y bordonúa – Instrumentos típicos de Puerto Rico

—Vestía una falda blanca de seda de tono crudo y de largo uso, con ruedo más arriba de sus rodillas. Me disipé en la perfección  de sus piernas  y su cadera, su torso despuntaba bajo una blusa con franjas de gamas variadas de amarillo, esa fisonomía me sedujo—. Recordaba ante sus amigos de Cartagena.

Imagino cuando Sara estuvo en esta calle junto a él, la veo resaltada sobre este verdor y frescura con vista al mar entre jardines frente a las casas. Yo también siento la ruptura de los hilos tristes que lo ataban y destrincaban de su desespero inútil y atosigante. Decía que ella lo liberó de sus frenos mentales, desprendía una fragancia que disipaba los demás aromas de la naturaleza, le llegó con un aire que lo envolvió de fantasías de deseo, lo puso indefenso ante el advenimiento del amor y entró en ese estado de distensión y de secuestro con una encerrona sutil que la envolvía, sin ella misma ser consciente de esa fuerza invencible. 

—Miré perplejo sus labios—. Lo decía siempre. Y  en ese momento y lugar mi abuela se enamoró de ojo. En ese momento y lugar, la chispa ingenua en sus ojos  y la energía deseable del olor sensual de mi abuela, atraparon a mi abuelo.

En los días siguientes, un notario de Central Aguirre me habló del viejo Camelo, me llamó atención porque Calipso el danés, un antepasado de mi abuela Sara, aparecía en el registro de nacimiento de Clarita, la tía hermana de mi padre. Camelo estaba joven cuando los encontró.

Emiliano

Mayita es Mayita

Que tus acciones me sirvan para beber en el aire la copa de la distancia,
Que tus palabras me sirvan para no recoger mis huellas,
Que tu falta de ternura me lleve tan lejos como esta tristeza de ausencia,
Que mi vida quede teñida de mí, solo de mí….
Marie Joelle Giraud


Portada de “Habana Sensual”

Mirá como nacían los boleros. Episodio de la novela “Ritmo, aroma y tiempo de Palacín”

Pregunté a Hilario Quincozo por Mayita. Su acento soy incapaz de transcribirlo: —Yo iba mucho al bar “Dos Hermanos” porque el bar era el rincón del bolero y el bolero era otra cosa—, aspiró su tabaco y pensó. —Allí conocí a Mayita, bella y rubia con su collar de perlas de agua, pero no le diré su nombre ahora. La llamamos así, con ese nombre la amamos todos. “Mayita es Mayita”. Así para aquellos que la quisimos y la amamos.

Era la reina cuando bailó en Tropicana y tuvo un percance por el que no pudo seguir allí, pasó a otro lado y se quedó como la reina en los bares, ahí y en Miramar. Yo le inventé coreografías con el señor Palacín y ambos la seguíamos a otro y otro bar. Yo pasé a cantar en los prostíbulos. Unos días iba tras ella porque me traía suerte, donde ella estaba yo encontraba clientes que me pagaban para que les cantara mis números, mis números eran boleros—. Me nombró una lista de boleros e historias desde 1792 y su resurgimiento en 1902 y la época de Benny Moré, porque estas historias gustaban mucho a mi abuelo.

Le pedí continuar. —En esos lugares la magia de Mayita atraía al tipo triste por una mujer. Ella le hablaba y lo consolaba con las palabras que él necesitaba y quería oír.

Palacín le había enseñado que la tristeza se cura con palabras. Con esa idea pensaba, ponía en su boca las frases necesarias y yo desde ellas cantaba un número. El número era un bolero.

O me encontraba con una mujer de aquella vida que vivía triste por el maltrato de un hombre, entonces yo les cantaba los boleros que le parecían, o inventaba y entreveraba entre mis números los versos que narraban lo que le pasaba, los que pusieran luz y sombra en su historia.

En los prostíbulos y en los bares surgieron muchas canciones de trovadores por encargo, como las que me solicitaban para una serenata para una novia o una enamorada; había un ambiente bárbaro para nosotros, los trovadores románticos. Era toda esa cosa de interioridades y penas que tú sabes de bares y prostíbulos, pero el riesgo era muy grande—. Observé el vestido de Quincozo cuando hizo una pausa para mojar la lengua con ron y acompañé ese culto de conversador con un tabaco, el humo salía de su boca y dibujaba la fluidez de su pensamiento; lucía bien su ropa blanca, camisa ligera de linón con cuello bordado, pañuelo rosa en el cuello, le gustaba el sombrero de yarey. Y lo animé a seguir porque por ahí estaba enredada mi historia.

Yo salía a buscarme los pesos sin saber si iba a volver con ellos, pero Mayita siempre fue mi seguridad, ella me los guardaba. A veces el cliente no tenía y me pagaba con el trago final de la noche o con los cigarros para mí y para Mayita—.

—Pero, ¿Qué era lo que más cantabas? — Pensé y él adivinó el interrogante en mis ojos. —Ya lo dije, cantaba números a la gente triste; me buscaban, me contaban sus tragedias y a cada uno le componía su número, unas veces pagaban, casi siempre, pero a veces me encontraba con una mujer en tal estado que le cantaba sin cobrarle.

Bailarina triste – Oleo sobre tela – Monique Marie Ihry

Eso fue lo que me pasó con Mayita. La encontré una noche sola, estaba hundida en su tristeza y me punzó en el alma con sus ojos llorosos. Conoció a tu abuelo, al español Emilio Palacín y él la atrapó, estaba necesitada de un ungüento para sus piernas adoloridas, lo admiró y se prendó de sus ojos azules de y todo lo de él, igual y más aún, cuando él me acompañó con un canto, “Cómo fue” de Benny.  

Fue una enamorada de ojo desde el primer momento y él también se enredó con su encanto, lo agarró con sus pasos de bailarina y el coqueteo de sus caderas; sin embargo, después de un romance intenso de cien días, Palacín le reveló su aburrimiento en Cuba, le dijo que aún no había sido capaz de inventarse el bálsamo para sus pesares íntimos, él andaba apocado, quizás se sentía preocupado o perseguido, sentía vacío de amor que dejó atrás. Dejó de visitarla durante una semana y Mayita estaba preocupada, solamente me sonreía a mí cuando le cantaba boleros… ¿pues puedes creerlo?.. 

El bolero surgió de influencias hispanas y afrocubabas. Canción de amor desgarrado de celos y desamor. Es la primera gran sintesis de la canción vocal cubana que nace de la trova de Santiago de Cuba. Guitarra y melodía, el acento sonoro-percusivo de cinquillo cubano se impone a las palabras del texto literario dentro del compás de 2/4. Alcanzó su popularidad hacia 1930

Yo era un solitario y aquella mujer me sacudió con tanta fuerza que le hubiera escrito veinte canciones como las mejores de Alfredo Rodríguez, pero yo solamente era un trovador que improvisaba boleros. Le compuse mi mejor número una tarde, estaba ahí, llorosa, me eludía, arrastraba sus tristezas por la ausencia de tu abuelo. Y comencé a pensar, le hice una creación que fue un bálsamo para los pesares íntimos de Mayita. Yo le saqué sus tristezas a la calle y se alegraba, le hablé de mi vida y ella me recordó su vida de bailadora, para ella el sentido de la existencia era bailar era vivir. 

Mayita me contó de su juventud, sus padres le daban dinero para ir al cine  y se les escapaba para las matinées bailables de los balnearios del Vedado y la Calle Primera, antes del ensanche del Malecón, costaba sesenta centavos la entrada a “Las Playitas” y “El Ensueño”, y ahí bailaba.  Y así con nuestras historias, ambos pusimos a asolear nuestro amor hasta el día de la llegada de la señora de la guadaña,  Ikú se me la llevó cuando se puso muy enferma y yo decidí recuperarme en la alegría de darle gracias a la vida por haber sido el compañero de ella—.

Todo eso me lo contó el viejo Hilario Quincozo.

Cuando yo vine a este mundo. Duo Yaneth y Quincoso, Villa Clara – Cuba

Climas de amor vacio

Al acercarse la hora se enlobreguece una nube, y un terror no se de qué me cubre con la sombra.

Walt Whitman


La lluvia de Marsella

Hay pasiones de intenso dolor y excitacion psicológica y romántica. Robert Stenberg. Psicólogo estadounidense en su teoría del amor triangular.

Ha sido fuerte noche y día
todo en él torbellino.

Gira un cielo nebuloso en su ciudad
automóviles atorados en la luz,
ha visto adentro enormes ojos,
ocultan con smog sucios temores.

Escucha voces nerviosas de arrabales
discreto ve catástrofes vuelan papeles,
calles sombra y tizne tras los árboles
olfatea humedad, sudores y migrantes sin norte.

Alerta en su ciudad martillada por el agua,
granizo en su planeta truenan adversidades
la chica del cartel se bambolea sobre las horas.

La chica que espera el amanecer- Monterrico. Fotografia de Misael López

Pensar en ella es el verano y el invierno
el viento crece y llueve más
palabras que fluyen al pensar.
Escúchame, abrázame, asáltame,
noche de los torrentes
los abrazos ausentes y la lluvia.

Viaja por el tiempo y la ciudad
todo en él se detiene,
la lluvia al calor de julio guarda sudores en pañuelos
no cesan los olores de flores prisioneras en su armario
un bus pasa y deja tierra de colores
giran en el espacio vuelos de mariposas
temblores de los árboles
besos ausentes
expectativa de las tardes sin su nombre.

La noche estrellada – Vincent Van Gogh 1889.

Desde su ventana ve las constelaciones
vuelo, viento y pensamiento
la fuga del verano en habitaciones sórdidas
olores de naranjas, sentires,
limoneros y cielo ilusionado.
Observa en su escritorio a la muchacha de la fotografía
saborea un beso de mandarina
piel de mango dulce canela

Su mundo está loquísimo y camina dando tumbos
estrella tras estrella,
luna de mandarina, planetas de basalto
la libertad anda con ella en busca de lugares no exactos
camina el territorio de los sueños y arrea brinconas huellas .

Ven sabiduría a iluminarnos, sin frio ni calor y sin condena

Explícanos los cambios del planeta,
la trampa de los climas con beso de borrasca
la tristeza que quema con polvo de estrellas
el sufrido mal de amores verdes trasnochados
la columna roja del último beso sin saliva
sin sostenes en agua de colores con perfumes.

Cantan voces de meteorólogos
anuncian con arpas de profetas
el hielo que se funde en polo norte
corrientes que enamoran al agua rebanada
huracanes que rebasan las orillas de las islas

El canta un amor lacustre con sedimentos negros
acaricia sus días de sequías con zarzas y espinas.

Pasaje con sol y lluvia -Javier -Niño de 5 años

Ven sabiduría a iluminarnos, sin frio ni calor y sin condena

Sosiégalo en sus tardes con granizo
amárralo con rayos sagrados de tierra fogosa
apacígualo con fuerza de relámpagos

Ven lluvia complaciente y la luna de la charca
fisgonéala en la ventana que no le corresponde
espíala con mirada transparente de gnomo con diadema
cierra la hendija de sus ojos, llena su soledad
llévale la humedad perenne de su piel
la noche gotea y gotea con ella ausente en los andenes
la ve empapada que canta en el bullicio del invierno.

Verano lento con toda tu alegría, se su prueba de fuego
en su calle una figura sin contornos va y regresa
en un cotidiano ejercicio del tiempo afanoso de ciudad
camina tras los buses, lo miran las hiervas matinales
siente su canto tímido de veinte años sin ella
hay gritos en campos arrasados por el fuego del planeta.