Bandoleros

Esta palabra del común es un nombre complicado en cada contexto a lo largo de los siglos, siempre entre buenos y malos, siempre mítico, legendario y temerario.


©Thomas Morales Durán: Los bandoleros son personajes enigmáticos, según profundizas en su historia te dejan, asombrado porque son capaces de sobrevivir en un medio silvestre como es el campo y su única alianza es con la naturaleza y su propia valentía, y escéptico porque llevan una vida de perdición, esa existencia no les conduce a ningún sitio”.

https://vivaranta.wordpress.com/2019/05/22/salteadores-de-caminos/

Bandolero viene de banda, no refiero a bandidos porque también pueden ser otra cosa según el contexto y el momento. El bandolero se mueve y obra por fuera de la ley, siempre a caballo en las películas, en moto y carros, cuyos episodios nacen en los hechos de la historia.

En Colombia los bandoleros han sido míticos, rezados, tenían pactos con las brujas, de algunos dicen que se transforman en animales, tipos Robin Hood, curas frustrados, justicieros, devotos fervientes del escapulario. Uno de ellos hacía besar el escapulario y daba bendiciones a su víctima antes del disparo.

Escucha este audio del Romance sobre Pernales, cantado por Méster de Juglería, es uno de los temas tradicioneas más bonitos sobre bandoleros, su autor es Manuel de Luna.
Muchas historias contradictorias se cuentan y han escrito sobre Pernales, bandolero que daba a los pobres lo robado a los ricos, lidiaba por la sierra de Albacete; pues dicen que no es asi , era un mero bandido que robaba y violaba en las tierras de Andalucía, murió en Albacete tiroteado con el Niño de Arahal, fueron ejecutados por guardas civiles, no se arriesgon a capturarlos por la tremenda fama que arrastraron.

Siempre habitan en ese imaginario que transforma los recuerdos cuando se transmiten, cada vocero los cuenta como si hubiese sido testigo o protagonista de la escena. Porque si en algo han sido maestros los bandoleros es en generar escenarios criminales donde su mito nace y después se crece. Aunque muchos creen que el bandolero solo es latinoamericano, el bandolerismo ha sido una anticultura universal, cada nombre en su idioma, ese hacer se reproduce en la historia, ligada a la mala distribución de la tierra o la riqueza y contra la injusticia, aunque por ejercer el bandolerismo deban vivir por fuera de la ley, se es justiciero, antisocial y criminal.  

Chico Cabrera – Bandolero de Extremadura 1833 – 1877

©Thomas Morales Durán: “El origen del bandolerismo en la península ibérica puede situarse a finales de la edad media en la presencia de los llamados malhechores feudales, nobles que a través del pillaje buscaron la forma de mantener o acrecentar su patrimonio. Su presencia está acreditada en la Corona de Castilla y también en el territorio de la antigua Corona de Aragón, en Cataluña y Valencia. Cuando termina la conquista de Granada se produce la expulsión de los musulmanes de parte del territorio católico. Así, en 1492 los musulmanes que se quedan en España toman distintas posturas; están los mozárabes, los mudéjares y están los moriscos que se niegan en absoluto a ser asimilados en sus costumbres de ninguna manera”. En extensas zonas de España el repartimiento de las tierras tras, la expulsión de los musulmanes se hizo tan mal, que gran parte de la propiedad fue a parar a manos de unos pocos, mientras a la mayoría de la gente les tocaba hacer de esclavos trabajar de sol a sol y vivir para pagar impuestos o alquileres.

...Echa vino montañes,
que lo paga Luis de Vargas
el que a los pobres socorre
y a los ricos avasalla….

Fernando Villalón. Del blog de Antonio Cuevas

Cuando el reino español envió a los conquistadores al territorio de las Indias, llegaron acompañados de bandoleros, personajes habían estado en las cárceles y les conmutaban las penas con los servicios que prestaran bajo el mando de uno de los  militares y exploradores, con ellos continuaron acá sus fechorías, usurpaban la tierra, sometían a los indios en una esclavitud que llamaban resguardos o mitas, violaban a las indias y robaron el oro, arrasaron a los indígenas rebeldes: Asi como si fueran los antiguos bandoleros nobles, era una acción legítima en nombre del Rey de España y la Iglesia católica. Todas las violencias son locuras de la  historia en las que los bandoleros han sido protagonistas, sea por el bien o por el mal. Andan con el arma y el crucifijo, cuchillo y escapulario.

El bandolerismo se movía en las cruzadas y en las conquistas con la espada y la cruz, aquellos bandoleros aparecen como grandes adelantados y fundadores, sus estatuas y sus nombres pasaron a la historia con la cara lavada y la hoja de vida transformada.

El video corresponde a historias de bandoleros como Efáín González, el papel de bandoleros y guerrillas en la violencia colombiana.

Pedro Antonio Marín, conocido como Manuel Marulanda Vélez o Tirofijo, más que bandolero, que lo era en su comienzos, fue un guerrillero auténtico y jefe Las Farc, el grupo guerrillero más renombrado en Colombia.

Los Bandoleros del Siglo XX surgen por persecución implacable contra los gaitanistas y liberales radicales, cuando miles de personas sufrieron masacres en municipios como Anzoátegui, Falan, Cunday, Chaparral y Rovira. Formaron autodefensas de campesinos que huyeron al monte para salvar sus vidas y sus familias, grupos que más adelante serían las guerrillas liberales que tuvieron al departamento del Tolima y varios lugares de Colombia como punto de operación principal.

A los bandoleros conservadores se les conoció como chusmeros, apoyados por terratenientes para tomar justicia por su propia cuenta y armarse para servir como autodefensas y usurpadores de los predios ajenos. Entre liberales y conservadores, a pesar de sus matanzas e ideales muy desteñidos, surgieron los bandidos cuyo estilo de vida ha sido cualquier actividad ilícita que sea rentable y les haga amos de un territorio.

Tomado del Blog de Darío Arenas

https://darioarenas.wordpress.com/2010/11/17/bandoleros-gamonales-y-campesinos-en-las-primeras-etapas-de-la-violencia-en-colombia/

Algunos de los jefes bandoleros alzados en armas de los años 40 y 50 fueron: Guadalupe Salcedo; Carlos Rodríguez, alias ‘El Pote’; Bernardo Giraldo, alias ‘El Tuerto’; Rafael Sandoval, alias ‘Failache’; Dumar Aljure, alias “El valiente”, y Eduardo Nossa. Las acciones de los bandoleros comenzaron siendo robos a los grandes hacendados para repartirse el botín entre los hombres miembros de las bandas, luego estas acciones comenzaron a teñirse de sangre cuando además de robar, se comenzaron a asaltar puestos policiales y realizar extorsiones a través de amenazas, que en ocasiones se hacían trágicamente efectivas.

Los niños dibujan la violencia y los bandoleros, en ellos se crea una imagen que reproduce la cultura violenta tras haber sido víctimas, hijos de bandoleros, o seres sin oportunidades a quienes los jefes bandidos inculcan el ideario de guapos, las mujeres adoran porque son machos y corajudos, son lindos con su pinta cuando andan armados y los ven con respeto por su mando, aunque sea a la fuerza y porque dicen que son muy apasionados.

Nombres de bandoleros más reconocidos: Efraín González Téllez – Siete Colores, Jacinto Cruz Usma – Sangrenegra, Noel Lombana Osorio – Tarzán, Roberto González – Pedro Brincos, José William Aranguren – Desquite, Teófilo Rojas Varón – Chispas, Plinio Murillo- Capitán Veneno, Jair Giraldo, José del Carmen Tejeiro, Antonio Jesús Ariza, Clemente Roncancio, Medardo Trejos Ladino – Capitán Venganza, Alma Negra, Zarpazo, Melquisedec Camacho – Melco, Mariachi, Peligro, Jacobo Prías Álape – Charro Negro (Asesinado luego de desmovilizarse, originando una nueva confrontación armada con el gobierno), General Vencedor, Revolución, Tijeras, Pájaro Azul, Pájaro Verde, Pájaro Negro,

El mito de la palabra bandolero ha evolucionado, siempre como contracultura y una de las mejores explicaciones está en este Reggaeton.

Cartas de Palacín

Gracias a estas historias y estos videos, más el diálogo con la gente, pude escribir pasajes de la novela “Ritmo aroma y tiempo de Palacín” ganadora del Premio nacional de novela Ciudad Pereira 2015″


undefined Marianao

Hola a Todos:

Busco mis raíces familiares

Mi abuelo salió de España a buscar  refugio en República Dominicana. Se llamaba Emilio Palacín Yance, mis bisabuelos murieron en la guerra, se llamaban Carmelo Palacín y Ponciana Yance, de Murcia.

He llegado a Cuba para sentir memoria de tiempos de mi abuelo, estuve cerca de la casa donde vivió en Marianao, esquina próxima a una bodega donde encontré una fila larga y corrillos de viejos que hacían sus apuestas de la bolita o compraban el periódico en el estanquillo, aquí hay niños mataperreando en sus chivichanas y la inmóvil mesa de dominó con un público de jugadores fanáticos. En la calle veo baches a los que la gente ha puesto nombre, con el pasar de los años siempre  están allí, dan parte de las cosas que tardan  en arreglarse y ellos intentan ignorar para no perder la sonrisa. A mi memoria acuden cientos de recuerdos y no me ubico aquí. En mi paso por el barrio obrero de Pogolotti  un coro de ensayo canta en plena calle su trova guapachosa.

Coro: “Queremos agua / solo queremos agua para vivir/ (una voz) Ahí no más, ahí no más. (Una cantante) Que hermosa es el agua/ que viene del manantial/ transparente y clara / y sirve para lavar/ que buena eess,  

A mi curiosidad dos mulatas atentísimas explican. —Eso es lo que se canta aquí ahora, porque eso sí, el agua sí que hace falta aquí en todo el barrio, ese canto lo hemos compuesto todos— .

Y sigue:  

Vivencias en Marianao. Nany con sus muñecas..
Esto es Pogolotti. Primer barrio obrero en Cuba.

 Ahí no más, ahí no más                                                                                                                    

Que hermosa es el agua / que viene del manantial /  transparente y clara /  y sirve para lavar, /  que buena eeees, para gozar,  /el agua.

/Queremos agua / solo queremos agua para vivir.

Mira mira, si tú quieres cocinar,  /después hay que limpiar, /por eso,  por eso,  el agua no ha de faltar,  /que buena eeees, que buena para gozar /no, no y no y no”.

Volteo la cuadra de Maceo, calle estrecha de viviendas normales, ladrillo y cemento; sin más, en la distancia me observan tres mujeres cuyos trajes armonizan con el gris de las paredes y los pisos,  tono tierra y natural en rosa y algodón crudo, una de falda azul.  En su casa parquea un automóvil Buick de 1950 color verde oliva, parece un desafió del poderío norteamericano de la postguerra, no sé si este armatoste grande aún sea tan  poderoso y tan potente, ahí estacionado en la matriz de su año.

Indago por  Hilario Quincozo, actor, diseñador, realizador de títeres, pintor y escultor, también guitarrista y cantaba boleros; de él me dieron pistas, sabía de él y conocía la casa donde vivió mi abuelo, su lugar donde le enseñó la guitarra flamenca. Desde allí las mujeres me acompañan a otro sector, La Isla del Polvo; el edificio está descascarado, conserva el porte señorial del que gozó en el pasado, al lado de un árbol frondoso de ceiba donde está la otra casa del viejo Hilario.

Cuatro Mujeres

Salí pensativo a  una calle llena de niños con educación y futuro incierto, no están tocados por la miseria, ni por la droga, ni por la falta de expectativas, tienen buena atención en este país con futuro contingente. Para cada una de esas vidas, Hilario Quincozo, el amigo del abuelo que estuve buscando, siente en su interior una melodía, un son lleno de alegría, a veces melancólico con tono de  un blues agónico.  Te escribo y en alguna casa suena una canción de Nina Simone…

Pienso en tu madre, la mujer que abandonó a mi abuelo por el miedo de la guerra, pienso en Mayita, la enamorada que dejó nuestro abuelo en Cuba, pienso en mi abuela Sara y otras mujeres porque también hay mujeres negras con su nombre, las evoco con esta canción que contiene la vida de cuatro mujeres machacadas por la vida, con una melodía casi minimalista y la he oído miles de veces. 

Aquí donde vive la muñequera Cecilia, una mujer que conocí y te hablaré en otra carta, era nieta de Mayita, la bailarina del cabaret Tropicana que enfermó por un mal paso en el baile y para aliviarla mi abuelo le preparó un ungüento, ella se enamoró cuando escuchó su guitarra flamenca, luego él le hizo su masaje en las piernas mientras ella sentía tal suavidad y energía sanadora que lo miró y miró hasta atraparlo con esos ojos de muñeca alicantina. Fue un romance corto porque nuestro abuelo resolvió irse de Cuba y después ella se hundía en la tristeza cuando él emigró.

Te anexo datos y te enviré notas sobre mis vivencias tras las huellas de nuestro abuelo.

Emiliano Palacín. Tu primo.

Complejidades de Ocarina

Perdido entre un retazo de oscuridad, me sacó de ahí Etienne Demange, profesor y artista del Liceo Francés Paul Valery en Cali, sus ideas son un canto, creaba un performance con ocarinas, sus sonidos movían silencios de luna llena.


La primera ocarina, aparece hace 12.000 años.

Otra pudo sonar en otra oscuridad de trochas entre lomas de la Sierra Nevada de Santa Marta donde un Mamo nos dice: mi ocarina representa dioses, mitos, mezclas de animales y hombres, serpientes con su cabeza erguida.

Ocarinas de la Sierra Nevada de Santa Marta. Período Tairona. 900 al 1600 d.C. Colección museo del Oro Banco de la República. Reg. C0 1038 Publicado en Revista Credencial. Agosto 2015

El Mamo citó a Drucker y otros, a lo largo de la historia los artesanos aprendían a sus dieciocho años un oficio para toda la vida, hoy las profesiones demandan formación toda la vida, habilidades complejas e inteligencias múltiples. Entre un túnel de viento y tiempo remolinean sonidos esenciales y tras el sueño que se desliza desde mis ocarinas he aprendido a pensar despacio para actuar rápido, hablé de esto a los ejecutivos y años después me agradecieron.

Los monjes existían para orar, cada vez son más escasos. Las piedras hablan a quien sabe escucharlas, los conocimientos teóricos y analíticos exigen un enfoque más allá del trabajo, relajación para crear agitación de información y procesamiento de más conocimientos.

Jaguar precolombino – Ocarina 1000 a 1500 a.C – Recuperado en la Sierra Nevada de santa Marta

Los primeros sonidos de ocarina perseguían huellas de garras, sonaban tras un jaguar antiguo y su huella olía sangre, el sonido tenía el ritmo de su emanación adentro del cráneo del felino y salía del centro creativo de magia en el sonido, allá donde vibran sentires y emociones que dan a la música su significado.

A través de la historia las culturas tienen música, danza, arquitectura, poesía, narrativa y escultura. Los creativos cada vez están menos limitados por las creencias y la época, su impulso es interno, trascienden con apertura espiritual y crecen en su espiritualidad más allá de las voces que nacieron hace miles de años, todo tiene cierto brillo y cierto sabor distinto.

Somos la gran novela de nuestras vidas.

El jaguar siente un soplido que viene deslizado en eufonías y pasa por los huequitos de ocarinas con aliento precolombino y antediluviano y está confundido porque saborea la sangre y el tejido nervioso, pero es incapaz de atrapar el sónico con sus papilas gustativas.

Dónde andará el tiempo para demoler el tiempo y buscar las fuentes desde donde llegaron nuestros días, ese origen refundido y envolatado en mil memorias.

Cómo aprender continuamente para auscultar más allá de esa realidad que está al alcance de nuestros sentidos y emociones, entre lo que vemos y deseamos se traviesan telarañas de señales subliminales y neurosicológicas, tensiones y dudas, nuestro cerebro solo capta fracciones de realidades, a veces paradigmas viejos arropados con palabras nuevas.

Ocarina ornitomorfa – cultura Tairona- 600 y 1400 d.C.
Las alturas aproximadas que da el instrumento son: Re – Mi(+) – Fa# – Sol# – La#.

En el medio y en el mundo suceden tantas cosas, avanzan y retroceden, inventos e innovaciones. El impulso creativo es musicalidad, viaja, arrulla las ramas y acaricia la piel húmeda de las mujeres que sacan sus amores para orearlos. La fiera las ignora, solo le seduce el cerebro que vibra tras la ocarina, quiere poseer esa energía que le hará conocer exhalaciones que halagan a los árboles y se lavan en la lluvia sin perder su esencia.

El pensamiento sistémico se mueve entre complejidades, quizá mucho más de lo que describen, esa complejidad dinámica entre la causa y el efecto con espacios y tiempos envolatados o cercanos donde concurren múltiples detalles. Ese sonido ha recorrido todos los caminos del mundo, no se silenció entre los ruidos de los motores, ni los estallidos nucleares de la energía atómica, traspasó las ráfagas del tiempo y puso a cantar la luz, dejó atrás la ausencia, el olvido y el polvo que desmoronó a mil civilizaciones.

Teponaztli de Malinalco – Precolombino musical Azteca. Es un Xilófono de dos tonos

Melodías de ocarina y teponaztli voltejean entre las ondulaciones de las épocas y los lugares, rondaron ceremoniales y aplacaron furias de tantas guerras que se han transformado en fiestas de guerreros y enemigos que intercambiaron uniformes por disfraces.

Vemos girar el cielo y no sentimos que somos quienes giramos, el tiempo que miden los relojes y las creencias es una granularidad con lapsos que se ubican como partículas de luz.

Concebimos el mundo agrupado y concentrado a la idea de los dioses y los buscamos, los perseguimos transformados en patrones y caudillos. Las ocarinas se transforman en esa performance y conservan una contra hechicera que hace del viento malo un buen sonido. Saben descifrar cualquier buen aire que sople desde cualquier mecanismo.

Las ocarias aman la noche de las hadas y las ancianas.

Acarician los talones donde se agarra el miedo y la tristeza de los hombres, los muerden con su silbido que recorre  territorios y sube los escalones de sus notas, asciende y desciende, los oculta cuando guardan sus secretos y les levanta para que florezca en ellos el bienestar  que viene desde la luz y el fuego que forjaron sus formas   generadoras de sus melodías.

El mundo se refleja en nosotros y somos ese mundo desde un punto de vista, muchas correlaciones trajinamos, somos vidas en procesos de vida social e interactuamos con los mundos ajenos que a la vez son nuestro mundo. Las ocarinas eran bellas en el sur y elaboradas en el norte con cualquier material primigenio o de la modernidad. Donde la gente anda de afán sus sonidos hacen lento el mundo y afinan el pensamiento que genera palabras inteligentes que alientan una conversación sabia.

Todo esto nos genera preguntas y preguntas. Mensajes de la madera, intemporales, las resinas e insólitos materiales que pulen pensamientos discursivos y tejen significados que son innombrables con las palabras, porque la música es eso, lo fantástico que los idiomas no traducen porque nos pertenece a todos aquellos quienes los queremos amar y acatar.

Estos años canto


Conservamos los recuerdos,  el tiempo los disfraza y transforma hasta que uno ya no tiene seguridad de nada, a veces incluso de si el pasado fue nuestro, o si
ese recuerdo es de otra dimensión del tiempo .

Los recuerdos se revisan de manera consciente en el mundo de la fantasía, si no pueden volverse reales y joderte, despiertan emociones enterradas, remueven sentires olvidados. Si el recuerdo dejara de ser pasado y saliera de estar en la memoria, volvería a ser presente. Es preferible, que permanezcan en el mundo del ensueño y la imaginación. Así, los guardas, los atesoras, los mimas desde el momento en que te das cuenta, cosas que no volverás a hacer, momentos que no volverás a vivir. En caso contrario, quieres más, la realidad te lo niega, nos dice Manuel Cerdá de Muro de Alcoy, Alicante, historiador industrial y escritor español.

He aquí esta obra “La piel de los recuerdos” de Mónica Renedo
óleo sobre tela. Del movimiento pictórico Esencialismo que surgió en Argentina,
fundado en 1984 por Heriberto Zorrilla acompañado por Helena Distéfano.


Somos tiempo de ilusión en la relatividad del caos. Cambios en las ecuaciones básicas de la mecánica cuántica, dan señales, el mundo científico nos hace repensar el tiempo en general. El universo físico es una película, una serie de imágenes se fijan, generan ilusiones  y se mueven, ahí protagonizamos la película de nuestra vida, cada escena se estampa en una estructura de fragmentos que reflejan los retales de un espejo roto cuyas imágenes son episodios, partículas de instantes cuyos nano-segundos son segmentos de la vida que se repiten, se recomponen y repiten, agitados en una tormenta que se sacude desde otras realidades, siempre de manera diferente, nos llevan muchas dimensiones del tiempo subsumidos en la ola cuántica de otras dimensiones del tiempo que estiran y encogen otras fuerzas que han remontado mil formas de tiempo. Las contradicciones y los opuestos dinamizan las innovaciones de la humanidad.

Entre la relatividad y el caos

Einstein entre 1915 y 1921, publicó la Teoría general de la Relatividad, confirmó la predicción de su teoría con un eclipse solar y le otorgaron el premio Nobel de Física. En esas llegaron a Marsella los primeros molinos para el maíz que da masa para arepas y ahí se dieron las uniones familiares entre un sentido del tiempo y espacio no pensados con la relatividad de Einstein, pero al asomo de la relatividad y ese molino nacieron nuestros padres atados al calendario católico: día de San Juan Mártir, Santa Natalia Mártir y Santa Cándida, San Cayetano o San Agapito; no sé si relativo, personas cercanas a quien nació en esa fecha la describen como santa, mártir y cándida, y con un montón de hijos.

Nueva York nos llamaba

A los hijos  del siglo XX nos llegaron estilos de vida que ayudaron a imprimir nuestro carácter familiar y cultural; en dic. 12 (1915) nace Frank Sinatra, en su voz supimos que existía Nueva York, lo conocimos sin recorrerlo en el jazz, el cine y la novela El Gran Gatzby de Francis Scott Fitzgerald y otras narrativas. El imaginario llevó a muchos a migrar a Nueva York y otras ciudades que les llamaron desde las canciones. Queríamos ser parte de la noticia de irnos a esas urbes y ser parte de ellas, aplastar con el zapato en el recorrido de sus calles como a colillas de cigarrillo, esa nostalgia del pueblito donde nacimos.

Metamorfosis

Franz Jafka.
Dibujo de Rogelio Naranjo. Caricarurisra mexicano

En ese mismo año 1915 Franz Kafka editó La Metamorfosis, esa mítica novela centenaria donde Gregorio Samsa se despierta transformado en un bicho gigante de barriga abombada y muchas patas. Quienes quedamos en las calles del pueblito teníamos un imaginario compartido similar al de Kafka en esa manera transformada y mítica de descubrirnos, como en la literatura, creábamos figuraciones de los parroquianos en Marsella, Apia o cualquier poblado, con sobrenombres originales para cada personaje, no nos parecían tan absurdos, describen a cada  sujeto en ese imaginario que circula por las calles: El Grillo, La Marrana, Camaleón, La Pate Catre, Pela la Guama, Pate lancha, Ministro, Gumarra, Piracho, Letanías, Agonía, Mérmele, el Señor Batea y Tiembla-Tiembla. En santuario pocos sabián quien era Rigoberto, cuando postuló su candidatura a la alcaldía organizó su campaña en esa realidad que todos le había creado y llenó el pueblo de avisos: “voten por Rama Seca“.

El origen familiar de Kafka, tan semejante al nuestro y esa vida impulsada a obrar con eficacia para conseguir dinero y trajinar en el vacío que algunos llenan con el culto al patrón, nos llamaba a seguirlo y ver el mundo de muchas formas.

También en ese tiempo Max Scheler publica “El formalismo en la ética y la ética de los valores materiales”, nuestro espíritu es una familia extensa que no se agota en la razón, existen tensiones entre las lógicas de la razón y la sensibilidad de las emociones, a veces somos personas razonadoras; más que eso, exaltados nos unimos en la inmensa cadena del afecto. Afirma el historiador Javier Cortés: contradicciones, conciliación, el afecto y el amor, son básicos en la formación y el progreso.