El malpensante

Desde un aforismo escrito por Gesualdo Bufalino en su libro, nació el nombre de una buena publicación “el malpensante”


Cada mes siento ansiedades, espero aquel dia para leer el malpensante, publicación colombiana con 23 años de circulación, fundada y dirigida por Andrés Hoyos Restrepo.

La obra del pintor mexicano José Luis Cuevas y las millonarias colecciones de los traquetos colombianos podrían haberse cruzado en un punto todavía incierto. el malpensante – artículo 3768/cuevas de la casa medina.

En el malpensante – mayo de 2017

El circo gastronómico

En la edición de agosto 2019, El Malpensante . Lecturas paradójicas, Liza avend (Estados Unidos) escritora y periodista, desde un artículo en el malpensante, cuyo original fue publicado en la séptima edición de la revista sueca Fool, me llevó a un mundo de fogones y tendencias que desconozco, analiza cómo los chefs pasaron de cocinar platillos a preparar discursos y otras maneras de salir de las cocinas y ser caras conocidas en Instagram. Leela es delicioso.

“El OAD (lista basada en votos) es particularmente irritante, para algunos chefs. Varios agradecen la atención y los premios que otorga, y son felices participando en las cenas organizadas durante los fines de semana de la premiación. Otros son más críticos: miran con recelo que sus jurados diletantes presuman de su afiliación a la lista para obtener acceso a los restaurantes o a un trato preferencial que de otro modo no podrían disfrutar.

VAR vigilar y castigar

Harlold Muñoz, caleño, Premio Nuevas Voces Emecé Idartes con su novela Nadie grita tu nombre, nos deja desde los temas que obsesionan a su novia, un texto sobre esa novedad que ha implementado la FIFA.

“Con el VAR, que en teoría limpia el fútbol de jugadas dudosas, se pierde un espacio gris del que los equipos pequeños solían sacar provecho”.

Tomada en el malpensante – agosto 2019

Cuando leo el malpensante, así como ellos lo escriben, me imagino como el barrendero en su escenario de trabajo para tener el privilegio de escuchar cuando planifican la publicación de cada mes, siempre tienen escritores calificados y esas voces nuevas que impulsan y nos llegan con asuntos de ese mundo distinto que los lectores tradicionales no alcanzamos a vivir.

Casarse con el verdugo

Quizá porque estamos pasmados en esa vida donde: El dijo pié, bota, orden, ciudad, puño, caminos cuchillo. Y ella dijo: agua, noche, sauce, cabello de soga, vientre de tierra, caverna, carne, moryaja, abierta, sangre. Ambos mantuvieron sus promesas. Lo escribe con otras escenas Margarita Atwood en su artículo.

Porque el verdugo no es tan mal tipo. Después va a la nevera y limpia las sobras, aunque no seca lo que derrama por accidente. Solo quiere cosas sencillas; una silla, alguien que le quite los zapatos, alguien que le observe mientras habla, con admiración y miedo, con gratitud si se puede……. Margaret (Otawa 1939) es miembro honorario de la Academia Norteamericana de las Artes y las Ciencias. Es malpensante porque ha escrito cosas en multiples publicaciones: “El cuento de la criada”, “La semilla de la bruja”

Las mujeres que luchan se encuentran

Tomado de el malpensante – agosto 2019

No tengo claro el motivo por el cual un hombre cisgénero, propietario de la misma sexualidad con la que nació; heteronormativo, que piensa que hablar de hombres y mujeres no debe causar indignación moral; binario, sea lo que sea; blanco, y que tiene como profesión explicar cosas, digo, no tengo claro por qué a un man así lo invitan a presentar el libro de la feminista Catalina Ruiz Navarro Las mujeres que luchan se encuentran. Asi comienza este interesante texto en el malpensante.

La independencia no tiene precio, pero tiene un costo

Mi Invitacion es suscribirse a el malpensante

Como lector de el malpensante uno de los mejores regalos que me ha dado la vida a través de mi hermano Carlos Gamba, tengo varias publicaciones de la colección UN LIBRO POR CENTAVOS, iniciativa del departamento de Extensión Cultural de la Universidad Externado de Colombia. Cada mes nos llega con el malpensante una nueva publicacion de esta colección.

Toda Ella

Ruidos sin luz. Muchas mujeres han estado relegadas, la sombra de los muebles las oculta, marginadas y sometidas, caminan en la lluvia, la humanidad que las representa esta perdida y en estos años asoma una esperanza, quizá el tiempo tenga un segundo infinito para deshacerlo todo.


Desnuda

Resting Girl (Louise O’Murphy) *oil on canvas *59.5 x 73.5 cm *signed b.r.: F. Boucher / 1751

Tiritaba, transpiraba,

Inspiraba, extasiaba, turbaba.

Magníficat.

The Magnificat – Cristopher Santer – Pinterest de Martha Judith OD

Soñaba, deseaba, unía,

engendraba, acariciaba, cantaba, tejía.

Natural

Hilando la tejedora – Diego Rivera – Arte moderno impresionista – http://www.bonhams.com/auctions/24046/lot/48/

Razona, Juguetea, crea,

anima, reserva, indaga.

Transparente

Escultura de la virgen María en velo, realizada en mármol de Carrara. Guiovanni Strazza – a mediados del siglo XIX – Muchos la creen uno de los símbolos de Italia

Olvida, gana, incita,

Organiza, obtiene, bebe, goza.

Vigilante

Muchacha en la ventana – Slvador Dali – España 1925. La hermana del artista mira al mar envuelta en suspiros de sal

Adivina, verifica, avisa,

resiste, critica, fortalece, controla.

Triste

Olga pensativa – Picasso – Detalle museo Picasso de París

Miraba, oía, olía, gemía,

conquistaba, regía,  amaba.

Silenciosa

Autorretrato en Buhatti Verde, Támara de Lempicka – 1925

Zanganeaba, retornaba, ennoblecía,

correspondía, avanzaba, meditaba.

Bella

Rostro de Venus – El nacimiento de Venus – Sandro de Botticelli 1485 – Rostro de Simonetta Cattaneo, su musa y amor eterno.

Conecta, paraliza, mitifica,

retiene, ilusiona, levanta, anima.

Terrena

Alfarera de Oxaca – 1983 – Óleo sobre tela – Raul Anguiano

Existe, vuela, comunica,

percibe, orienta, alimenta, perdona.

Vital

Frida Kahlo – Imagen de archivo de la Fundación Frida Khalo. Su propósito es impulsar a las mujeres a aceptar su propia belleza única.

Nació, creció, amó, sufrió,

procreó, erigió, educó, murió.

El Forastero de Marsella

Años duros en mi calle que salía a Chinchiná o al cementerio con cantinas el final. En la mesa al lado de la mata de sábila los chusmeros conversaban la lista de quienes extorsionaban y la cuenta de sus balas, distinguíamos un bar como La última lágrima, la cuota inicial del duelo.


Lunes-  Febrero 9 del año 1964.

Alirio cerró el último año de estudio, el pueblo no ofrecía más, billares, vagancia y jornalear en cafetéales de tiempos de crisis. Indio inteligente y mayor de su familia en Marsella. Paisanos con piel más blanca le apodaron Buche Mema, habitaron esa esquina de La Rioja.

Dejado por su novia, aún escribía cartas de amor ebrio de aguardiente en la cantina de “Centavo Menos”. No es grato para un meme indio amar a la reina del colegio, hija del panadero mayor, blanco y esposo de una presumida en la calle principal que quiere para ella un hacendado.

Cansado de jornalero recolector de café, imagina una calle nueva, le resuena el conjuro de sus noches con música de emisoras de Manizales y decide marcharse allá.

Forastero

Martes 10.  

El muchacho habla con Caifás, el parroquiano era una mano de luz y construía escaleras del infierno al cielo, siempre de corbata, vestido a rayas en paño del que llamaban pelo de burro, amigo del jefe político regional. Le llena un formato para al senador porque existe un trabajo en la Gobernación de Caldas.

Miércoles 11.

Caifás con aliento a canela y tufo de rones. Viajan a Pereira, el senador solicita al gobernador un puesto para un prometedor joven de Marsella, que ya tiene cuatro de bachillerato y esto lo capacita como ayudante en la oficina de rentas. El tiempo se desliza a su favor.

Miércoles 12.  Octavio Castaño, maneja sus manos con flores de braille de un olor remoto y frio, es el telegrafista de Marsella y descifra un mensaje. La secretaría de hacienda pública de Caldas notifica el nombramiento del joven Alirio como secretario auxiliar de la Oficina del Estanco de Rentas de Caldas en el municipio de La Dorada. Caifás recibe el mensaje y se ofrece a acompañarlo para sus vueltas de posesión del cargo.

El día oscurece al otro lado del espejo y hacia este un joven se revuelca en ansiedades, cambio de vida y dejará a su amada.

Jueves 13.  

Nunca había visto las barandas del puente en el rio San Francisco, el  carriol se detiene y orinan sobre el otro orín, tortas con chocolate en la parada de Chinchiná, orinan de nuevo al lado de un limonero y levantan un humo con ceniza del nevado del Ruiz, se sacuden el polvo del viaje y continúan.

En Manizales, Caifás lo presenta con el telegrama de nombramiento, recibe copia de la resolución y le hacen los exámenes médicos de rigor. El hombre lo orienta: —agite esas manos de esquimal, pele la vena mijo, extienda la izquierda a la enfermera para que le expida el certificado de sanidad. No se frunza que eso no duele y  usté es un macho—, y otro paso. —Joven, a Usted ya lo han pringado con alguna venérea las muchachas de la cantina de Trina, ¿allá donde Usted se amaña tanto?… —No Don Benjamín—  

—Entonces sacúdalo y orine en este frasquito para  que le certifiquen su buen estado. -Y,  ¿en su casa hay tuberculosos? …- -¿Qué no?   Pues mejor, se me calma el desasosiego y me alivia de preocupaciones porque de eso murió su tío Zacarías. Entonces debemos arrimar al Hospital Universitario las dos de la tarde para la radiografía de sus pulmones— Vuelta y más diligencias hasta el anochecer. Chorrea musgo en los muros fríos de Manizales.

Jean Philippe Artur Dubufett – Los Tiempos y lugares -1979

Viernes 14.

El joven Alirio madruga y quiere hablar en lengua de pájaros, comparte un café con don Benjamín Cano, el Caifás, al lado de una mesa de billar en el Café de Uldarico Peláez. Taque – taque, madrugaron billaristas. El zapatero don Blas lleva quince carambolas a Omar Vélez,  conductor de la volqueta del municipio, hablan esa lengua de picotedores,  tas y tas, le borra de una tacada y le hace gestos de emplumado, los vagos del madrugón gritan su entusiasmo y comparten su primera copa de aguardiente amarillo de Manzanares.

Don Benjamín. —vea mijo, no mire a esos pajarracos. Por ayudarlo a colocar me debe 150 pesos,  por el día y la asesoría en las vueltas del cargo son otros 30 pesos, como usted está muy mal de plata mijo, le voy a prestar otros 60 pesos. Eso ya lo hablé con su mamá. Total, Usted sabe cuánto me debe. Cada mes en el día del pago nos vemos en Manizales me abona a esa plata en cuatro cuotas. Taque, taque, toque, caramboleada y gritos.

¿Usted sabe cuánto se va a ganar?… ¿Que no?…  Ya no te atrapará la pobreza si te manejas bien, pues el pago es de seiscientos veinte pesos al mes y le pagan cada quince días. Usted se gastará en comida y alojamiento ciento cincuenta pesos, me paga, le ayuda a su mamá para el mercado de su familia y le queda para que compre ropa. Y lea, estudie, ayúdese, no tome tanto trago, no ande con esas putas de allá que son hijas de antros de mala muerte. Hable con el Padre Betancur, es un gran liberal de Riosucio, dígale que yo lo recomiendo, o mejor yo le mando un telegrama y lo anuncio.

Tres días más. Cierra la puerta. El joven Alirio viaja a Manizales para madrugarse a La Dorada en el primer bus de escalera, saldrá a las cuatro de la mañana en un viaje de catorce horas. Aspira a posesionarse en el cargo en el mismo día para comenzar bien la segunda quincena de febrero y la primera de su sueldo. La madre: —Irá y vendrá por lejanías, algún día estará acá de nuevo—. 

Días y meses y años.

Deudas saldadas. Con su ayuda, la familia de Alirio se traslada a Manizales para  oportunidades educativas y de trabajo a sus cinco hermanas. Lo han nombrado jefe de Oficina de Rentas municipio de Pensilvania, responsable de la venta y recaudo del impuesto de rentas por aguardiente, licores y tabaco, pagador de los maestros, inspectores de policía y empleados del departamento acantonados allá. Sin espíritu ebrio, con baladas y tangos hace vida social en el bar de la equina y se lee Los Tres Mosqueteros.  

Seis años más.

Es domingo de ramos en Marsella, un hombre cachaco y con gafas oscuras con pinta de forastero devoto, compra una rama de palma de cera para agitarla al paso de la imagen de Jesucristo en la procesión, está alojado en el Hotel Hispano, cuyo dueño es un veterano de la guerra con el Perú, a quien apodan Ministro. Sacude su ropa de paño y en la calle le pregunta al policía Duque, personaje de familia reconocida, uno de esos guardias viejos y con años de pueblo en pueblo. Cerca a jubilarse.

—Señor Agente. Por favor oriénteme, Usted sabe por dónde queda la salida para Chinchiná.

—Cómo asi señor. Lo mira con cierta sorna, ¿Usted no la sabe?… Yo creería que sí.

Eso queda por allá en la última esquina de calle de La Rioja, allá donde vivía “Buche Mema” el otro día. 

Grandioso Maitre de los Foratero – Jean Philippe Artur Dubufett – Exihibida con gran controversia en 1946 –

La gallina Josefina

Nuestra relación con los animales desnuda la conducta humana. Siento viento de aleteos y el sonido de la vida


Las paredes escuchan la intimidad, gravan tradiciones en regiones de mi experiencia vital, a veces las mueve el viento como aguja de victrola, en las voces confluyen migraciones europeas, africanas, raíces indígenas, modeladas entre creencias y tradición judeocristiana. Intento percibirlas diferente a como he sentido y me develan asuntos sombríos.

Gallina portahuevos – Cerámica ecuatoriana pintada a mano. Pin de Lupita Salavatierra en Pinterest

En el comportamiento humano vivimos prácticas que serían inadmisibles con los valores y la cultura actual; sin embargo, en la vida normal persisten conductas enraizadas en costumbres que incuban discriminaciones, injusticias, venganzas, violencia y corrupción. He caminado las calles de noche con oídos que descubran sus sonidos.

Nuestra relación con los animales desnuda la conducta humana.

Don Gerardo veía pasar a Manuela y afirmó con labia socarrona, – ¡más puta que las gallinas!… En la intimidad del silencio en la Calle de La Rioja en Marsella, las paredes susurraban aquella afirmación sobre mujeres más putas que las gallinas, desde mis días en la niñez me llamaban, entendí la primera vez que escuché eso y quedé sin explicaciones, ayer Melania Belmonte, me recordó este asunto que dice escribirlo para una minoría.

El hombre que nombraba a las mujeres como gallinas se creía un gallo y las violaba. Era un gallo violador. Melania —Por qué eso, ¿eran putas las gallinas?… Y me miraba. —Quizá esa extrañeza venía motivada por el hecho de que mis abuelos tenían gallinas y, de pequeña, el gallinero era uno de mis lugares favoritos. De hecho, había un par de gallinas a las que consideraba amigas personales, cuando me veían se acercaban corriendo, comían de mi mano y se dejaban acariciar pacientemente.

Gallina portahuevos – arte talabera de origen meexicano. Pin en pinterest de Angeles Magenta

Recordé a Tigo, la gallina de mi casa que nos respondía con su lenguaje corporal, gestos y signos que la abuela nos enseñaba a comprender.

Tigo entendía las conversaciones, jamás la quisimos matar para el sancocho porque era la mimada de la casa, hasta cuando el profesor Gerardo invitó a seis alumnos a un paseo y les decía, no lleven fiambre que el desafío es aprender rebuscarnos sin tener que llevar nada. Ellos se robaron nuestra gallina, la despescuezaron y se almorzaron los mejores sentimientos que unían nuestra familia con la naturaleza, solo para dar lecciones que es lícito robar sin pensar más allá.

https://belmontearte.wordpress.com/2018/07/05/mas-puta-que-las-gallinas/ Melania Belmonte es productora asociada de cine y cofundadora de Cineart

El señor Arturo Calle lo crio su abuela y comenzó a pensar como empresario con sus catorce gallinas y un gallo, vendía los huevos y ahorraba, acumuló su capital semilla para iniciar su taller como sastre del pueblo, es un gran empresario con muchos almacenes.

En los consejos de su palabra entendí a sus gallinas como un negocio que las mujeres emplean para enseñarnos a no pensar como si fuéramos pobres. De grano en grano y de huevo en huevo….

¿Acaso algún día estas aves merecerán la paz?   

Los humanos las criamos para sacrificarlas con su temblor irrepetible que solo reconocen los vientos y quienes saben descifrar el miedo.

Este éxito de Victor Manuel Porras, ganó el primer lugar en el festival de música -1963- fue éxito en la música pop para varios grupos latinoamericanos durante varias décadas.

Recuerdo aquel poema de Alejandro Velásquez León, maestro y poeta de Santa Rosa de Cabal “Los pájaros a través de las ventanas, nunca se detienen a contemplar al hombre que los mira”

La luz de la Zarza y un liguero

Mi mente enciende el fuego de todos los cariños, arde como la luz de los abuelos desde una zarza mediterránea que me ilumina cuando escribo, su fuego me viene del espacio y el tiempo donde viven mis hermanos, ellos nunca se mueven de mi lado, el árbol de la infancia sostendrá siempre sus hojas para que jamás, ni aún desde la muerte, dejemos de ser niños.


Diego, hermano mío.

Llegué retarde a tu cumpleaños con el cariño de siempre. En días de nuestra infancia en Marsella, el cielo se enredaba entre florestas de cafetales, acacias y guayacanes, sus ramas tragaluces alargan la noche, cambiaron el color de tu cumpleaños, tu fecha también se atoró en el chamizo que nos rompía los pantalones cuando trepábamos al naranjo del patio. Y tus días de ahora en Las Canarias son buena señal, los vientos anuncian buenos años, tus hijos bellos, Ani hermosa, y las sombras de otros días se trastearon en tu escenario como un vacío de cosas malas.

Armando (Andrés Pajares) es notario, en alianza con Alicia Cazorla (Adriana Vega) busca un tesoro escondido en la mansión de su difunto tío Marcelo (Antonio Ozores). Juntos hacen frente a espíritus, fantasmas salidas, hombres lobo gays, gigantones, que entienden todo al revés y moños postizos que se caen en la sopa…

El liguero y yo

Hoy también recordé lo del liguero. La idea nos vino de Esthela Oé, amiga de ideas traviesas, nos hacía vivir de otra manera.

El día de Cuaresma nos dijo:  – ¿tu mamá tiene liguero?

Claro que sí, en la barriga de la máquina de coser mantenía un par refundido. Ahí estaba el desafío de Esthela, me dijo: – ¿quieres sentirte distinto’… ponte un liguero. Yo no quería verme como Memo Salazar, el primo se había quedado sin regalo del niño dios y esculcó entre la escarcela de mi tía Ethelvina, encontró su liguero nuevo de tiras rojas y sus medias de nailon, se chantó todo eso y desfiló como la loca Margarita por el corredor de la casa y salió a celebrar esa novedad en el vecindario.

Esthela tan convincente, me entregó las bragas rosadas de Ethelvina y acomodó el liguero, ella había untado crema en mis piernas, pintó mis uñas y me amoldó entre su faldita corta de florecitas. Y decía: -usemos un juego de mujeres. Seamos algo masculino y algo femenino. Ahora piensa que eres la dama de las Camelias y camina elegante por la Calle Real y desfila como las prostitutas que van a la Calle del Morro.

Como me resistía, me hizo desnudar y me seducía hasta envolverme con sus palabras: -Me gustas porque eres loca, ¡ponte el liguero! ponte estas medias veladas y encima el vestidito más corto que tiene Aleyda y salí a la calle de manera normal. Verás que te sientes seguro. Piensa que eres otra, así como la Giselle.

Y fue tal cual, lo hice como me dijo Esthela. Sentía una experiencia rara. Ella me había maquillado y sentía miradas de mujer y de hombres que desvestían.

El desfile comenzó a complicarse. El domingo las medias sin problema, unas de nylon normales hasta mitad del muslo. El viernes.  Desde la cintura del liguero caían cuatro banditas que agarraron el encaje de las medias y me jalaban los pelitos de abajo. Ya en la Calle Real, se me resbalaban unos botoncitos metidos en las hebillas, aunque seguros, me rozaban un lunar y picaban, duré media hora para sentirme mejor. Y el vestido corto se levantó con el viento y la incomodidad.

Yo normalmente usé pantalones de campana porque disimulaban muy bien mis pies torcidos, fueron idea de mi abuela Carmen para disimular mis pies chapinos. En los primeros años eran tan torcidos que de lejos la gente nos sabía si yo iba o venía; sin embargo, ella me enseñó a caminar sobre las tablas de la casa como si fuese un desfile de pasarela, mejoré aquel paso cojo y me regaló zapatos ortopédicos. Me sentía un varón normal y mis defectos eran lo más natural de mí.

Ese día del liguero pensé en todo eso. Esthela ¿Y si se me nota? ¿Y si se dan cuenta que soy hombre y además que soy chapino?  ¿Y si viene el viento? ¿Y si me olvido y me agacho? Yo sin cola de mujer.

Sentir ese liguero debajo me hacía sentir raro. Me indisponía. Sentía vergüenza, recelo y risa nerviosa que no podía controlar. Y Esthela. -Bailá frente al espejo.

Ella me trató así y mi abuela le celebraba, así hasta cuando no me sentí como las putas de la Calle del Morro ¡En serio! No sé… era fuerte esa experiencia. Saber que salí y pude caminar en la calle real sin el temor de ser un varoncito con prendas de mujer y todo eso para hacerme olvidar mis pies chapinos, mi caminado de pati torcido. aprendí a sentirme elegante.

Caminé despacito y sonriente. No era risa de vergüenza o de sentirme ridículo. Aprendía a actuar y Esthela me animaba con mi abuela Carmen.

MONSIGNOR. Diego Velázquez. Pietro Martire Neri. Portrait of Monsignor Cristoforo Segni (d.1661) Maggiordomo to pope Innocent X

Ahora soy un hombre mayor y recuerdo aquel sermón de Monseñor Chucho María Estrada cuando se refirió a mi persona como un ser infernal, pero Esthela me habló después de aquella misa del domingo. Decía que me veían como una señorita metida en el cuerpo de un actor de teatro en otra ciudad y otro tiempo.

Mi abuelo se reía del sermón de Monseñor. Me puso la mano en el hombro y me dijo. Lo has hecho bien, Esthela te desafió a obrar como un ser distinto, lo hiciste y actuaste sin dejar de ser tu mismo.

Por eso jamás olvido la llama de la Zarza que arde desde todos los tiempos con luces del Mar Mediterráneo desde donde llegaron mis antepasados.

Profanos gatos y dioses

El 8 de agosto, 29 de octubre, o 20 de febrero, celebramos el día internacional del gato. Jornada para quien reconoce y defiende sus derechos a estos felinos y no el desprecio, el fastidio, abandono y maltrato que sufren de algunos. ¿Cómo nacieron estas celebraciones? Las respuestas están ahí en la web.


Bastet – Diosa egipsia

Gatúbela madrugó a engatusarme con muestras de admiración y simpatía. He leído tus cosas, decía.  He visto tus dibujos.  Corrí hecho un gato tras ella a hacer el oso y mirar mi mundo de otra manera.

Del album Desafiando la gravedad, lanzado en 2009 – imagen erótica y desafiante.

Me llevó a su mundo gatuno, vimos egipcios antiguos con sus gatos, sus seres divinos y hasta a su diosa Bastet, Bast con cabeza de gata. Gatúbela estaba orgullosa, y también enojada porque al despertar encontramos  un gato muerto, ahí tirado en el andén en calle pereirana. Mirá este tiempo, estamos jodidos me dijo, no amamos, ¡vamos a enterrarlo! Y me habló de la ciudad de Bubastis, otra vez Egipto antiguo, donde hallaron un cementerio con gatos momificados.

En mi cuadra se incendió una tipografía hace tres noches, una amiga Gatuna había auxiliado a un gato, se salvó cuando saltó a otra azotea, el pobre ahí,   encerrado y los bomberos creyeron que traía mala suerte. Y Gatúbela me narró desde su historia de Herodoto, los egipcios en un hecho como este, lo primero era salvar a los gatos, luego lo que se pudiera. Si alguien mataba a uno de ellos, era condenado a muerte.

Me gusto esta Gatúbela historiadora, me llevó a sus noches y leyendas de la Edad Media: mírame aquí tan incógnita, sola, ni una gata más en esta calle, ya no me vinculan con brujos, ni con hechiceros, a los gatos nos tenían miedo. Quisiera ir con ella a la  tierra de los celtas, retroceder tiempo en siglos para entrar por sus ojos gatunos que son puerta al reino de las hadas.

Estóicos misteriosos y silenciosos, decía Gatúbela, los gatos portamos simbolismos desde los antiguos Celtas, porque la personalidad gatuna se adapta bien al papel de celador de los secretos eternos y fascinantes del otro lado, ese mundo secreto que encuentra acomodo en la mitología. Los gatos Celtas eran la representación del mal y desde allá tantos agueros.

Es un hermoso cortometraje animado hecho en Portugal en 1995 dirigido por Pedro Serrazina y narrado por Joaquín de Almeida. En la antigua Roma el gato estaba consagrado a Diana, la diosa de la luna, se le estimaba como guardían de los hogares y símbolo de bondad y hospitalidad

Le conté a Gatúbela lo que me dijo un carnicero  en la fonda de Tres Puertas, un sitio de parada en la vía entre Manizales y Mariquita, es el cruce hacia Manzanares y Pensilvania, desde el paso del Nevado del Ruiz, ladera oriental y más abajo del poblado de Padua, donde nació el poeta William Ospina. Él creía que si alguien ahogaba a un gato, el sujeto sería desgraciado durante siete años; dizque en Fresno, a un paisano cuya suegra causó sufrimientos a su gata, se le apareció un gato semejante a ella en el altar antes del matrimonio y ese sujeto rompió el compromiso, dejó a la novia vestida porque sería una unión desdichada que marcaba esperanzas nada buenas.

ODA AL GATO

Pablo Neruda

Los animales fueron imperfectos,
largos de cola, tristes de cabeza.
Poco a poco se fueron componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato, sólo el gato
apareció completo y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.

No hay unidad como él,
no tienen la luna ni la flor
tal contextura: es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola ranura
para echar las monedas de la noche.

Oh pequeño emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo de las tejas eróticas,
el viento del amor en la intemperie
reclamas cuando pasas
y posas cuatro pies delicados
en el suelo, oliendo,
desconfiando de todo lo terrestre,
porque todo es inmundo
para el inmaculado pie del gato.

Oh fiera independiente de la casa, arrogante
vestigio de la noche, perezoso, gimnástico
y ajeno, profundísimo gato,
policía secreta de las habitaciones,
insignia de un desaparecido terciopelo,
seguramente no hay enigma
en tu manera, tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

Cantos desde Apía

No echábamos la culpa a las piedras por la violencia, la gente cantaba con el maestro Carlos Fernando y las cenizas volaron transformadas en notas musicales.


Canto al maestro Carlos Fernando

Caminaba fijo
agarraba mil estrellas
aprendía.
Desbarató el piano de Alirio.
¡Juuu juu! risa
¡Glu gluglú¡ sonaba el agua
¡Dan Tas, tis! ¡Croch!
tambores antillanos
Sss, ssss, misss, viento
flauta traversa
tu tu ara tiiiieé
la corneta
clape, clish, tom, tom
pentagrama con trombones.

Procesión antigua en Apía


Cantó, atacó, exploró,
pulsó cada clavija.
Todo a tiempo,
detrás caen notas y saxofón,
Calor, sonido, lluvia.
Sudores del sábado santo.

Maestro Carlos Fernando López Naranjo

Cadenciosas pulsaciones solares cada tarde,
cric, crac, croc. croaciones de ranas,
silencio mojado,
pisadas de antiguos,
toc, toc, toc, cantos de pájaros,
en camino, fri, frufrú de túnel,
clarinete y fagot,
viento y tiempo al Tatamá
montaña que lamenta a Tucarma
el gran guerrero indio.

Cerro de Tatamá – visto desde Apía

Co, co, co, con la gallina
remolineaba un sonido esencial de ocarina,
su soplido deslizado en eufonías viajaba con él,

Arrulló ramas,
acarició pieles de mujeres peligrosas,
les sacó sus amores a orearlos con la música,
que ha escapado por huequitos de universo y chirimía.

Es maestro que arma coros y orienta a los niños,
cada nota suya rueda por los techos,
agita poblaciones,
salta, pica y sacude,
saca al bandido y trasfigura su fusil por clarinete,
y el cura transforma su sermón atormentado.

Es un Jaguar antiguo que cambió el olor a sangre
por emanaciones de sonidos entre un cráneo de pájaro.

El tatameño – Bambuco del maestro Carlos Fernando López Naranjo

¡Vibra la musicalidad de Apía!..
da vueltas en el mundo
silencia ruidos de motores con flautín y margarita
buganvilias con tambores sin estallido de granadas
traspasa las ráfagas sucias de los violentos
aplaca las penas de los desventurados
pone a cantar cada vereda con su luz en la quebrada
doma la furia de los terremotos con matraca
serena los huracanes con sonidos del viento
rozan talones donde está el miedo de los hombres
sonidos de laúdes acarician su tristeza.

Sus notas de flauta acicalan el pelo de las niñas,
y la fiesta del guerrero uniformado se transforma,
le sigue un desfile musical
disfraces y cantos de pájaros,
melodías de un universo telúrico,
renacen con plumas irisadas,
al cambio provincial incitado por su música
y el canto colectivo de los enamorados.