Nuestra agenda 2020 al 2030

La biodiversidad ha sido nuestro patrimonio más valioso, los beneficios que proporciona son esenciales para el bienestar humano y el planeta saludable.


Tierra desde la Luna – Tomada hace 52 años como vieron los cosmonautas de la misión Apolo 8

También vi la tierra desde el espacio lunar “pequeña y hermosa, redonda y azul en el universo donde flota”, así la describía un astronauta hace 50 años. Aquí y ahora pienso este planeta, que como a nuestro cuerpo a lo largo de los siglos, los hemos descubierto y dado nombres con palabras de poetas, como el tendón de Aquiles y Cabo Marzo. Tambien en los siglos hemos deteriorado el entorno al que pertenece nuestro cuerpo.

La Convención de Naciones Unidas para la diversidad Biológica, nos recuerda que la humanidad no alcanzó a cumplir la mayoría de los objetivos trazados para salvar la biodiversidad desde el año 2010 hacia el año 2020, ahora las amenazas son ascendentes.

Los gobiernos cuyas obligaciones deben ser mayores por responsabilidad directa para la sostenibilidad de sus territorios vulnerados: la Amazonía de Brasil y colombiana, el Chocó donde su selva y riqueza natural son vulneradas, tantas zonas del Africa devastadas, cuyas consecuencias socaban la supervivencia, y a quienes están al frente les distrae la política de las pequeñas cosas y los asuntos de las agendas que les generan oportunidades de ganar y enriquecer a quienes los han llevado al poder.

Los países más contaminantes, las potencias económicas, los mayormente poblados, y en ellos y todo lugar donde existen empresas cuyas tecnologías son obsoletas, vehículos que deberían dejar de circular, negocios explotadores del trabajo, minerías perturbadoras de la vida, esclavistas, negociantes de la fauna y la vida amenazada, consumidores ignorantes, servicios de salud transformados en negocios farmacéuticos, y una lista más larga, Ufff… ¿qué pasará?

Tarsila Do Amaral – Morro Da Favela / Tomada en musel Malba – Buenos Aires

Ahora cuando de nuevo la Convención de Naciones Unidas para la Diversidad Biológica traza objetivos hacia el año 2030, tendremos diez años para mejorar la sostenibilidad de la biodiversidad de la tierra, diez años para otorgar más protección para la fauna terrestre y marina amenazada, para reducir la contaminación por biocidas, desechos plásticos, excesos de nutrientes en los suelos, manipulación de vacunos y animales que crecen y engordan con anabólicos que generan daños en el cuerpo y a quienes comen más carne, diez años para recuperar la población de abejas y especies que movilizan la vida en los corredores de la biodiversidad cuando polinizan en todos lados. Diez años para emplear controles más estrictos y sanciones ejemplares por la tala de los bosques, la contaminación de los ríos, el comercio de fauna silvestre, la producción y corrosión humana y moral del narcotráfico. La corrupción que impulsa todos los males.

Los datos son más ilustrativos, un millón de las ocho millones de especies existentes en el mundo están en el sendero de la extinción, y quizá oculto en esa realidad están comunidades de pobladores primitivos que habitan y sostienen la selva, sus hábitats disminuyen y los invasores deforestan, los humanos hemos alterado el 66% de la tierra y el 66% de los ecosistemas marinos.

Los habitantes que marca el reloj mundial de población suben más allá de 7757 millones, a razón de 8800 nacimientos diarios; así crecerá la demanda de recursos, alimentos, infraestructura, el uso de la tierra.

Las organizaciones sociales, los gobiernos, la economía deberán ajustarse para atender a ese crecimiento, al mismo tiempo mejorar y superar el atraso, la miseria y la pobreza, reducir la contaminación, y lograr mejores condiciones de vida para la libertad y la felicidad en un mundo sostenible.

De la exposición Madera de artista, colección “Calcos rupestres” en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. – España

La biodiversidad que ha sido nuestro patrimonio más valioso y los beneficios que nos proporciona son esenciales para el bienestar humano y el planeta saludable. Cada persona, cada familia, cada empresa y escenario donde convivimos y trabajamos, deberán tener presentes los cambios de conducta y las tareas que tendremos que cumplir para salvarnos y supervivir felices en este planeta amenazado.