Calle, tiempo y realidades.


En Pereira las casas huelen a perfume y ambiente de abrazos, gocemos esa fragancia, a veces escuchamos a los habladores su plática del fin del mundo con la lluvia de estos dias, hagamos que los males humedezcan las raíces y renazca lo bueno que nos haga crecer. Las calles del Centro y el poder MiSigue leyendo “Calle, tiempo y realidades.”

La Casa imaginada


El sueño de las familias en la cultura antioqueña lo define esta frase: “Tener casa no es riqueza, pero no tenerla si es verdadera pobreza” y a mediados del siglo XX conocí a los intermediarios que reforzaron ese imaginario: la devoción a San Judas y Belisario Betancur, quien ganó las elecciones presidenciales (1982 – 1986) con la promesa de la casa sin cuota inicial. “Casa para mis hijos” era letanía a San Judas Tadeo y “Si se puede” era la consigna de Belisario.

Estos años canto


Conservamos los recuerdos,  el tiempo los disfraza y transforma hasta que uno ya no tiene seguridad de nada, a veces incluso de si el pasado fue nuestro, o si ese recuerdo es de otra dimensión del tiempo . Los recuerdos se revisan de manera consciente en el mundo de la fantasía, si no pueden volverseSigue leyendo “Estos años canto”

Mariposas


Era niño, mi abuela Carmen Vera decía cuando hablaron de una mariposa grande y oscura que anuncia una visita desagradable; a veces muerte, eso no lo crea, eso es falso, ese mito rara vez se cumple. Son creencias supersticiosas, también les ponen divinidades o la psiquis. Tierra En Tacaloa algunas mariposas causaban el miedo deSigue leyendo “Mariposas”

El Monstruo de los Mangones


Un relato mil veces repetido Me declaro rumbera, me lo decía Amparo Albán, soy de la época de la pesada en los tiempos de “Amparo Arrebato” en Cali. Sudé la gota gorda en el Honka Monka y el Séptimo Cielo,  participe en muchos “aguadelulos”; y claro, cuando voy a Colombia no dejo de ir aSigue leyendo “El Monstruo de los Mangones”

Dias con la brasilera


Calle, esquina casa y piedra, ahí estás brasilera, ocho días en la vía con zapatos destrozados, la invité a tomar café, sus dedos temblorosos, los pasó por sus labios para invitarme a un beso con su tono carmín y sonrisa de gamina. La escuché en el bordo de sus rutas siete ciudades con trescientos vienteSigue leyendo “Dias con la brasilera”

Seis cosas – Solo una


Mirá las cosas que uno se encuentra y escucha por ahí. 1 Silvio Waisbord  en el periódico Clarín de Buenos Aires, 29/12/2017: “Las razones que nos unían a las certezas y la realidad están en crisis. Algunos oportunistas crean mundos concretos”. Más nos enseñan los buenos viajeros, regresan y al momento piensan en el siguienteSigue leyendo “Seis cosas – Solo una”

Calles en tierra cafetera


MARSELLA Calles de mi vida,  su magia desapareció después de edad y andanzas. Crecí en un pueblo mojigato donde el cura ordenaba todo. Los cambios de época las transformaron, las recuerdo en la orilla de mi tiempo y la distancia del paso entre dos siglos, apenas se vislumbra el recuerdo del asesino de las tresSigue leyendo “Calles en tierra cafetera”

Baile, misterio y arte


Alguien me afirmaba que Charles Baudelaire hizo esta reflexión. Todos estamos familiarizados con el pronunciamiento de Nietzsche sobre Dios y el baile (“Yo sólo creería en un dios que supiera bailar”), pero su obra, está repleta hasta el borde de elogios a esta práctica (bailarines dionisíacos, sátiros danzantes, hombres, mujeres y niños que bailan sinSigue leyendo “Baile, misterio y arte”

Poema de Shreya Barua


Ando en mundos de cristal y de montaña, camino por ciudades con calles solas y me adentro en el mundo de los blogueros donde me encontró “la niña de la fotografía”, este poema de Shereya. Y si te detienes en su página encontrarás sobre “Las niñas de Siria” y “La maldición de las víctimas” y las “Serenatas desde corazones rotos” porque aparece un tipo en mal estado.