Dias con la brasilera


Calle, esquina casa y piedra, ahí estás brasilera, ocho días en la vía con zapatos destrozados, la invité a tomar café, sus dedos temblorosos, los pasó por sus labios para invitarme a un beso con su tono carmín y sonrisa de gamina. La escuché en el bordo de sus rutas siete ciudades con trescientos vienteSigue leyendo “Dias con la brasilera”